Enfermedad de Lyme y enfermedades psiquiátricas

Síntomas psiquiátricos de la enfermedad de Lyme

“Casi lo peor de la enfermedad de LYme – casi peor que las migrañas, la confusión mental, los sudores nocturnos, la fatiga crónica, la depresión, el insomnio, el dolor, la artritis- es que nadie cree que tu problema es real”.

De esta forma tan dura se expresaba el periodista y escritor británico James Delingpole en una carta abierta publicada en el Daily Mail el pasado 12 de diciembre. El autor relata cómo, después de años sufriendo los síntomas, en su entorno cuestionaban de forma constante sus demandas y sospechas sobre la enfermedad de Lyme.

Como explica él mismo, “es sabido que la enfermedad de Lyme es difícil de diagnosticar. La prueba sanguínea básica –conocida como Elisa- suele dar falsos negativos: en torno al 50 por ciento de los casos dice, a quien tiene lyme, que no están infectados, y ese fue mi caso. Este es un problema porque en el Reino Unido, tu médico no te prescribe más pruebas si no has dado un positivo en el Elisa, y eso si lo primero que te indica es que te hagas esta prueba”.

La mayor parte de especialistas están de acuerdo en que el Lyme es una de las enfermedades más evasivas que existen. Una de las causas es que la borrelia “engaña” al sistema inmunitario y la otra es que los síntomas más graves, pueden estar causados por las coinfecciones que conviven con la peligrosa bacteria.

En Biosalud Day Hospital sabemos que el estado de ánimo de las personas con la enfermedad de Lyme es muy bajo por el recorrido que hacen sin encontrar una cura. Sin el apoyo familiar o de las personas cercanas, cualquier enfermedad es dura, pero en el caso del Lyme consideramos que se agrava porque es una enfermedad desconocida incluso para los médicos.

Por otra parte, la enfermedad de Lyme tiene consecuencias neurológicas que se aprecian en diferentes trastornos.

Aspectos psicológicos de la enfermedad de Lyme

Numerosos expertos coinciden en señalar que, si una persona con una buena salud mental presenta síntomas psiquiátricos, podría estar padeciendo la enfermedad de Lyme. En un artículo de Brian A. Fallon y Jenifer A. Fields publicado en el American Journal of Psychiatry en 1994, ya se describía la enfermedad de Lyme como una enfermedad neuropsiquiátrica. 

La doctora Kristin Reihman y la psicoterapeuta Ruschelle Khanna señalan los siguientes trastornos psicológicos relacionados con la enfermedad de Lyme y que observan cada día en sus consultas.

ATAQUES DE IRA

La inflamación o una infección en el cerebro puede afectar al control de impulsos y provoca pensamientos negativos o intrusivos, explica la doctora Khanna, quien explica que este síntoma es especialmente frecuente en enfermos de Lyme con la coinfeción Bartonella. Los ataques de ira son repentinos y aparentemente sin motivo.

El estudio “Agresividad, violencia, y homicidio” de Robert C. Bransfield publicado en marzo de 2018 concluye que “las reacciones inmunes, bioquímicas, en neurotransmisores y en los circuitos neuronales, puede causar actuaciones relacionadas con la violencia. La mayoría de los pacientes de Lyme no presenta tendencias agresivas o sólo una baja tolerancia a la frustración e irritabilidad y sólo unos pocos tiene conductas agresivas y muchos menos homicidas. “Sin embargo, dado el alto número de personas afectadas por la enfermedad de LYme, estas cifras tan bajas son significantes”, concluye.

PSICOSIS

En términos generales, la psicosis es una alteración de la personalidad y un trastorno grave del sentido de la realidad. En ocasiones está relacionada con una inflamación del cerebro y del nervio craneal. El sentimiento de estar fuera de tu vida y verla como en una película, sentirte alejado de tu propio cuerpo y pensamientos, puede ser muy perturbador.

Por otra parte, las personas con Lyme también pueden sufrir alucinaciones auditivas provocadas por la inflamación de los nervios en torno a los oídos. Muchas veces, lo que escuchan estas personas pueden ser frases repetidas internamente, como una canción que se queda “pegada” en tu cabeza.

Estas son las llamadas “psicosis infecciosas”, y desaparecen con el tratamiento antibiótico de la enfermedad de Lyme.

ANSIEDAD

La doctora Khanna describe la ansiedad derivada de la enfermedad de LYme como algo más físico, como una especie de convulsión leve. Es más frecuente que esta ansiedad aparezca cuando se dan las coinfecciones de bartonela y babesia.

Por otra parte, el cuadro sintomatológico de la enfermedad de Lyme y la propia experiencia de la enfermedad, diagnóstico y tratamiento, pueden provocar ansiedad. El dolor, la incertidumbre y la idea de que la enfermedad de Lyme es incurable, lógicamente, perturban a los pacientes.

DEPRESIÓN

La depresión es común en pacientes de enfermedades crónicas, pero la prevalencia entre las personas con enfermedad de Lyme, es más alta, según afirma el psiquiatra Robert Bransfield. Los pacientes que habían sufrido de depresión de forma previa al Lyme, la describen como más grave e inhabilitante y entendemos que esto puede tener una doble causa: el estigma que sufren los pacientes de Lyme y los síntomas neurológicos de esta patología, que afectan a los neurotransmisores.

Los trastornos de alimentación o las ideas suicidas también se describen como trastornos psicológicos de la enfermedad de Lyme. Como mencionábamos, el propio tratamiento médico puede mejorar los aspectos psiquiátricos del Lyme, pero el apoyo psiquiátrico o psicológico puede ser fundamental para que la experiencia de los pacientes en todo el proceso de diagnóstico y tratamiento sea más esperanzadora.

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