Enfermedad de Lyme, un riesgo que crece cada día

Cada día se habla más de la enfermedad de Lyme. Sin embargo sigue siendo una enfermedad de difícil diagnóstico que sólo médicos especializados como los de Biosalud Day Hospital pueden tratar de forma eficaz.

Los actores Richard Gere y Alec Baldwin, las cantantes Avril Lavigne y Thalía o la deportista Delle Done son las caras visibles de la enfermedad de Lyme, una patología que miles de personas contraen cada año. Sólo en Europa, se estima que 100.000 personas son infectadas anualmente por la picadura de garrapata y otros insectos que transmiten la bacteria infecciosa “borrellia burdogferi”. Y esta cifra crece cada año.

 El testimonio que ofrecen sobre la enfermedad personas tan conocidas a nivel internacional ayuda a visibilizar el Lyme y por tanto, a que conozcamos sus síntomas y podamos identificarlos con la enfermedad desde etapas tempranas. La mayoría de los pacientes son diagnosticados años después de que aparezcan los primeros síntomas. En ese periodo la enfermedad avanza, favorece la aparición de coinfecciones y se cronifica, incapacitando a las personas que la padecen.

Pero si cada vez hay más personas infectadas ¿por qué no se diagnostica de forma temprana? Es cierto que esta es una infección difícil de hallar, de hecho se le llama “la gran imitadora” porque cursa con síntomas que parecen de gripe, en un principio, o de fatiga crónica en fases más avanzadas, entre otra patologías. Además, los análisis suelen arrojan falsos negativos en todas las fases de la enfermedad.

El estudio del comportamiento de esta infección ante los análisis y la experiencia desde hace más de seis años en el tratamiento a pacientes de todo el mundo, nos ha permitido desarrollar una prueba para Lyme, y tratamientos antibióticos innovadores de gran eficacia. Biosalud Day Hospital es hoy un centro internacional de referencia en el diagnóstico y el tratamiento de esta patología.

Además de contar con estas técnicas innovadoras, en Biosalud nos diferenciamos por ser especialistas en medicina biológica, lo que nos permite abordar el tratamiento de la enfermedad desde dos puntos de vista: por una parte, el tratamiento antibiótico frena y elimina la infección. Por otra, reparamos y equilibramos el organismo que se ha deteriorado por el Lyme y sus coinfecciones.

La realidad es que, si la enfermedad está muy avanzada, es difícil que el paciente se recupere al cien por cien. Sin embargo, la experiencia nos dice que nuestros pacientes recuperan una parte importante de su funcionalidad y, en la mayoría de los casos, pueden tener una vidaautónoma. En cualquier caso, insistimos en la necesidad de una detección precoz de la enfermedad que mejora inmensamente las posibilidades de curación.

 

Características de la enfermedad de Lyme

  • La primera manifestación de la enfermedad de Lyme puede ser un enrojecimiento de la piel circular o en forma de diana que aparece horas después de la picadura. Es muy característico pero no siempre aparece.
  • Los síntomas de la enfermedad se agravan en función del momento en el que aparece la enfermedad: días después de la picadura, uno o dos meses después y el Lyme crónico, que puede tardar años en aparecer. En ocasiones la infección está latente y una debilitación del sistema inmunitario puede originar su aparición.
  • El tratamiento antibiótico es adecuado y debe complementarse con un tratamiento de medicina biológica que regule el organismo.
  • La mayoría de los análisis arroja falsos negativos, por lo que las personas enfermas pueden tratar años en ser diagnosticadas. Esto comporta un gran riesgo para la salud por el propio avance de la enfermedad.
  • La infección por borrellia cursa con otras coinfecciones que también deben analizarse y contemplarse en el tratamiento.

 

El contacto con la naturaleza, un factor de riesgo

Cualquier persona que sufra la picadura de una garrapata con la transmisión de la bacteria, es susceptible de contraer la enfermedad. Sin embargo, el mayor contacto con estos ácaros de la familia de los ixoideos, incrementa el riesgo. El deporte al aire libre y en la naturaleza, la acampada libre, o profesiones como la veterinaria, jardinería o la botánica son un factor de riesgo.

La prevención de la enfermedad de Lyme supone incorporar en nuestras salidas a la naturaleza, una serie de hábitos:

  • vestir ropa clara
  • pantalón y camisa largos. Si es posible llevar las prendas ceñidas a las muñecas y a los tobillos, mejor.
  • revisar siempre el cuerpo al regresar a casa, especialmente en las zonas más húmedas (cuero cabelludo, axilas y corvas, e incluso las ingles).

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