¿Post Covid-19 o Lyme crónico reactivado?

post covid-19 y lyme

El síndrome post covid-19 ha puesto en evidencia la necesidad de atender de manera precisa los síntomas de una enfermedad que aparecen después de una aparente recuperación y de forma crónica.

El covid-19 es una de esas enfermedades que deja secuelas, nunca se va del todo. Al menos así es para el 32% de las personas que se contagiaron por el virus SARS-Cov2, tuvieron síntomas de covid-19 y, después de 6 meses, mantienen algún tipo de síntoma o de secuela. Además, hay un 12,5% de los que, sin presentar síntomas posteriores, no han recuperado su estado de salud previo a la COVID-19 y mantienen mermada su calidad de vida.

Tras analizar esta situación que están viviendo muchas personas en esta pandemia y para facilitar el diagnóstico, o al menos las posibilidades del mismo a tener en cuenta, el Doctor Mariano Bueno, director médico de Biosalud Day Hospital, nos propone analizar las diferencias entre Covid persistente y Lyme crónico reactivado ya que ambas patologías presentan numerosas similitudes pero “su tratamiento es obviamente muy diferente y puede requerir de médicos expertos”.

Después de un año de pandemia por el SARS- Cov2 se han descrito una serie de síntomas más habituales que se mantienen tras la COVID-19. Estos suelen ser:

– Fatiga, resistencia ante el esfuerzo disminuida
– Dolor de cabeza, dolores varios por todo el cuerpo, neuropatías
– Afectación cognitiva, problemas de memorización o concentración, sensación de aturdimiento
– Depresión, baja autoestima, trastornos del sueño
– Conjuntivitis
– Problemas intestinales de intestino delgado o grueso, disconfort digestivo
– Dificultad respiratoria, incapacidad a veces de una inspiración profunda para llenar los pulmones, sensación de falta de aire
– Pérdida del olfato y/o gusto

Estos síntomas varían de una persona a otra e, incluso algunos de estos pacientes, una vez han pasado la COVID-19, pueden desarrollar nuevos síntomas que no tuvieron durante el proceso infeccioso. Estos pueden ser desde caída de cabello resistente a cualquier tratamiento, taquicardias o ansiedad.

“La pregunta del millón que cada vez es más frecuente entre los expertos en Lyme es: ¿Pueden algunos casos de Post COVID-19 reactivar la enfermedad transmitida por garrapata? – explica el Dr. Mariano Bueno- y para responderla, tenemos que establecer tres premisas que justifican la pregunta”.

Estas tres premisas en torno al Covid persistente y el Lyme crónico son:

– Ambas enfermedades son crónicas
– Ambas son multisistémicas (afectan a varios órganos y tejidos)
– El compromiso inmunitario post COVID-19 puede reactivar infecciones latentes

Comparativa entre Covid persistente y Lyme crónico

Los síntomas comunes a ambas patologías son: fatiga, sudoración, conjuntivitis, dolor de cabeza, escalofríos, problemas intestinales, artralgias, mialgias, respiración entrecortada, ansiedad, depresión, déficit cognitivo, tos, trastornos del sueño, taquicardias o palpitaciones o mareos.

Hay otros signos que no son tan evidentes pero sí comunes entre ambas:

– Fiebre
– ANA (anticuerpos anti nucleares) falsos positivos
– Factor reumatoide falso positivo
– Anticuerpos antifosfolípidos falsos positivos
– Citoquinas activadas
– Scanner (MRI, SPECT) alterados
– Alteraciones a nivel cardiaco y pericárdico

Afortunadamente, hay diferencias claras entre ambos procesos que nos permiten comprender el carácter del síndrome o enfermedad del paciente:

LYME CRÓNICO:
o Antecedentes de Enfermedad de Lyme o de exposición a garrapatas.
o Síntomas migratorios y cíclicos.
o Lymecheck positivo o sugestivo de enfermedad transmitida por garrapatas, en inmunidad celular (IFG-gamma e IL-2 ) frente a Borrelia o alguna(as) de las coinfecciones y/o en inmunidad humoral (IgG e IgM frente a Borrelia y/o coinfecciones asociadas).

COVID-19 CRÓNICO:
o Antecedentes de COVID-19 previo
o Síntomas no migratorios. Son constantes.
o Daños en órganos: fallo renal, hipoxia, placa de tórax anormal, embolia intravascular,..

“Lo malo – explica el Dr. Mariano Bueno – es que una persona puede estar padeciendo ambos procesos, aunque no es lo más frecuente”.

¿Cuáles son las pruebas que nos pueden ayudar a diagnosticar la COVID-19 crónica?

Entre las pruebas que con mayor precisión nos van a ayudar a diagnosticar la covid-19 crónica son:

Test SARS-Cov2 que comprende:

o Serología e inmmunoblot preferiblemente
o Considerar que la PCR es menos válida en procesos crónicos
o Nivel de O2 arterial, placa de tórax, función renal y ferritina
o Considerar el stress pulmonar
o Ecocardiograma resonancia cardiaca con signos de mio o pericarditis

Test para Lyme crónico:

o Hay que realizar un Lymecheck con arreglo a los síntomas del paciente y las coinfecciones que puedan producirlos, además de chequear la Borrelia; e incluso la detección de DNA de Borrelia en orina o sangre

Por otro lado, si no se tiene claridad en los resultados de las pruebas, existe la posibilidad de hacer una prueba terapéutica como ayuda al diagnóstico. En Biosalud Day Hospital encontramos dos posibilidades a seguir:

Antivirales y COVID-19:
o Hay algunos estudios que han mostrado mejorías sintomáticas importantes tras un curso de tratamiento con Ivermectina.
o Sin embargo, la Ivermectina tiene también propiedades antibacterianas, con lo que también puede mejorar los síntomas de un Lyme crónico reactivado.

Antibióticos del Lyme y COVID-19:
o Muchos de los antibióticos que se utilizan contra la Borrelia y algunas coinfecciones son también antivirales, como las tetraciclinas, macrólidos y azoles antifúngicos.
o Muchos de los tratamientos para la Babesia son antivirales y los basados en la quinina o artemisina (de la Artemisia annua), pero además de los macrólidos que también se utilizan.
o Los azoles antifúngicos son también antivirales.

Una mejoría con estos tratamientos puede excluir la persistencia de SARS Cov2.

En conclusión, sí es posible que un paciente que ha sufrido una COVID-19 y cuyos síntomas persisten o bien no acaba de recuperar la calidad de vida anterior tras más de 6 meses de haber sido diagnosticado, puede estar sufriendo una reactivación de un Lyme crónico latente, con lo que es muy importante establecer el diagnóstico diferencial, y con frecuencia son necesarias las pruebas más específicas como el Lymecheck y por supuesto consultar a un experto en Lyme, para que prescriba el tratamiento que corresponda.

Es imprescindible el estudio en profundidad ante síntomas persistentes tras meses de haber padecido una infección por SARS-Cov2 a pesar de las pruebas correspondientes negativas.

Un artículo del Dr. Mariano Bueno
Director Médico BDH
Experto en Lyme

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