La Medicina Biológica desafía a la ELA para mejorar la calidad de vida de los pacientes

silla de ruedas esclerosis

La Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad sin causa ni cura conocidas. Con motivo del día internacional que trata de sensibilizar sobre esta enfermedad, analizamos cómo la medicina biológica puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad degenerativa que debilita las neuronas  responsables de controlar los músculos del movimiento voluntario, como masticar, caminar o andar, hasta llegar a la parálisis total del paciente. Lamentablemente, a día de hoy, no existe una terapia curativa, oscilando la esperanza de vida entre tres y cinco años desde su inicio. Una realidad que fuerza a los profesionales sanitarios a mejorar el día a día de los afectados, ralentizando el deterioro del cuerpo y paliando las consecuencias de este duro proceso.

A pesar de que se desconocen las causas de su origen, el 10% de los casos, según la última publicación del Ministerio de Sanidad “Abordaje de la Esclerosis Lateral Amiotrófica”, son hereditarios. El resto, la mayoría de los casos, se consideran esporádicos. Los síntomas del comienzo de la enfermedad pueden ser tan sutiles que se suelen pasar por alto. Por lo general, los primeros signos incluyen debilidad o rigidez muscular, calambres, lenguaje enredado o nasal o dificultad para masticar o tragar.

Es imprescindible detectar cuanto antes los indicios que advierten sobre la posibilidad de sufrir ELA. El ochenta por ciento de los pacientes normalmente desarrollan síntomas como la disfagia  (dificultad al tragar), disartria (trastorno en el habla) y pérdida de capacidad de la tos. Detectar estos síntomas de forma precoz nos ayuda a establecer medidas terapéuticas correctas, relacionadas con una mayor supervivencia.

Los científicos no saben aún por qué ataca a unas personas y a otras no. Sin embargo, algunos estudios sugieren que el entorno juega un papel importante en su desarrollo. De hecho, se apunta a varios factores: por una parte, se relaciona la ELA con la acumulación de radicales libres que provocan la muerte de las células cerebrales de la neurona motora. También se apunta a causas como la toxicidad del organismo por agentes externos, el estrés oxidativo, el daño mitocondrial o casos de autoinmunidad.

En este sentido, y conscientes de que la Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad que no tiene cura, sí que podría verse frenada su progresión actuando sobre estos factores. En Biosalud Day Hospital trabajamos para valorar y analizar de forma holística las enfermedades. Para ello contamos con una serie de pruebas muy precisas que nos van indicando qué aspectos están desequilibrando el organismo para actuar sobre ellos, mejorar la calidad de vida y prolongar, en cierta medida, la autonomía del paciente. Atacamos directamente a aquellos agentes de riesgo considerados más relevantes, como son la exposición a metales pesados, a productos químicos y a radiación electromagnética, asociados a la actividad laboral.  De hecho, la edad media de inicio de la ELA suele ser entre los 50 y 60 años, al final del periodo productivo del paciente.

En nuestros protocolos de tratamiento aplicamos técnicas como la ozonoterapia, la hipertermia molecular o de regeneración celular.

A pesar de ser considerada una enfermedad rara, la Esclerosis Lateral Amiotrófica es una de las más conocidas mundialmente. Gracias a campañas virales como “Mójate por el ELA”, iniciada en 2014 en Estados Unidos, y a enfermos que la han padecido como el científico Stephen Hawking, han permitido concienciar a la sociedad sobre su gravedad, sacar del ostracismo social a los pacientes y recaudar importantes sumas de dinero para avanzar en la investigación.  

Mientras no se consiga alcanzar la cura, la lucha de la medicina biológica en Biosalud Day Hospital continúa por mejorar la calidad de vida de los enfermos. Los estudios avanzan y  el apoyo económico, tecnológico y, sobre todo, social aumenta gracias a celebraciones como el Día Mundial de la lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica. En 2018, con el lema “La vida no se recorta. La ELA existe”, volvemos a sumarnos a esta celebración para dar voz a esta enfermedad, más común de lo que parece. De hecho, se trata de la tercera patología neurodegenerativa con mayor incidencia, tras la demencia y el Parkinson, y la enfermedad de neurona motora más frecuente del adulto.  En España, cada año se diagnostican 900 personas y actualmente son más de 3000 personas la que la sufren.  

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