Cura hepática: limpiar hígado y vesícula

Limpieza hepática

La limpieza del hígado y vesícula biliar y la eliminación de los cálculos biliares del hígado son un recurso para la mejora de la salud.

Limpieza hígado

Existe un método, el recomendado por Andreas Moritz, que puede realizarse para expulsar las piedras del hígado. Aunque recomendamos que se haga siempre en un centro médico o con la supervisión de un especialista.

Cuando la bilis del hígado se seca por el consumo de drogas, fármacos, sustancias químicas, o debido a malos hábitos nutricionales, estrés o estilos de vida desequilibrados, los conductos biliares del hígado se obstruyen. Esto puede dar lugar a la aparición de numerosas enfermedades de toda clase: intestinales, circulatorias, de páncreas o dolencias cardíacas.

La formación de cálculos biliares en el hígado puede producir problemas en el sistema nervioso, ya que los mismos reducen la distribución de glucosa al cerebro y al resto del sistema nervioso.

En cuanto a la vesícula, si se extirpa la vesícula biliar se eliminan los cálculos de la misma, pero con el tiempo la salida de bilis del hígado disminuye y volveríamos a tener problemas digestivos.

Por eso es recomendable realizar una limpieza del hígado, o cura hepática.

El método para eliminar cálculos biliares

La limpieza del hígado requiere de seis días de preparación, seguidos de la limpieza propiamente dicha, que dura de 16–20 horas.

Es recomendable hacerla un fin de semana, ya que será necesario ir al baño varias veces, siendo conveniente estar en casa. Y como el propio Moritz asegura, es necesario hacerse antes una hidroterapia de colon para reducir problemas en el momento de las evacuaciones.

Limpieza hígado, hidroterapia colon

El equipo de expertos de Biosalud también recomienda en estos casos la hidroterapia de colon, o en su defecto, lavativa intestinal, cuya importancia radica en:

  • La limpieza del colon asegura que los cálculos arrojados sean eliminados del intestino grueso con facilidad.
  • Se debe hacer también al 2º ó 3º día de la limpieza hepática.
  • Si hay cálculos en el colon, estos pueden causar irritación, infección, dolores de cabeza y de estómago, problemas en el tiroides, etc.
  • Estas piedras pueden convertirse en una fuente de toxemia en el organismo.
  • El aceite de ricino es un excelente remedio tradicional para limpiar el intestino. Hay que tomar de 1 a 3 cucharaditas de aceite de ricino en un vaso de agua tibia en ayunos por la mañana o antes de dormir. Se puede recomendar para casos graves de estreñimiento.

Es aconsejable asimismo, antes de la cura hepática, hacer una limpieza de riñón.

Para la limpieza o cura hepática, hay que tomar durante 6 días un litro de zumo de manzana en pequeños tragos a lo largo del día, no hay que tomar nada frío durante esos días y evitar las comidas de origen animal, lácteos y fritos.

La limpieza en sí comenzará el sexto día por la tarde, cuando deberá hacerse un preparado de 4 cucharadas de Sales de Epsom con 3 vasos de agua grandes. Una vez mezclado todo, tomamos el primer vaso llenos en sus ¾ partes, por ejemplo, a las 7 de la tarde. Y repetimos la operación de nuevo a las 9 de la tarde. El magnesio y efecto laxante de las Sales de Epsom dilatarán los canales del hígado para facilitar la salida de las piedras o cálculos biliares.

El otro ingrediente, sobre las 11 de la noche, será medio vaso de aceite de oliva virgen extra con tres cuartos de vaso de zumo de pomelo.

cura hígado, zumo pomelo

Después de esto, nos iremos a la cama durmiendo sobre el costado derecho y en posición fetal para que la mezcla penetre mejor hacia la vesícula. El aceite es un lubricante que facilita la expulsión de los cálculos y el zumo de pomelo le quita el sabor al aceite.

Al día siguiente, que será domingo para poder estar en casa, repetiremos la toma de sales de Epsom diluidas hacia las 7 de la mañana y 9 o 9 y media.

Tendremos que acudir varias veces al baño para la expulsión de las piedras, y probablemente también lo habremos hecho durante la noche.

De esta forma concluye la limpieza hepática, que no obstante, hay que repetir varias veces, a razón de una al mes, hasta que no salgan más piedras.

Después de varias limpiezas, habremos restaurado plenamente el rendimiento del hígado que volverá a tener su eficacia natural, logrando así un procedimiento para mejorar la salud de nuestro cuerpo de forma significativa.

Tratamientos médicos
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