La Espondilitis Anquilosante o enfermedad de Bechterew es una enfermedad autoinmune que cursa como una forma crónica de artritis localizada en la columna vertebral y articulaciones sacroilíacas. Esta enfermedad evoluciona hacia la fusión de las vértebras, causando una rigidez progresiva, por lo que es conocida como el síndrome de Guillermo Tell.
La Espondilitis Anquilosante forma parte de las enfermedades llamadas espondiloartritis, entre las que se encuentran la Espondilitis Anquilosante, artritis reactivas, artritis psoriásica o la artritis de la enfermedad inflamatoria intestinal.
Además, hay evidencias, y todavía se está estudiando, de que una infección bacteriana podría estar detrás de la espondilitis.
Las principales características sintomáticas de la Espondilitis Anquilosante son: la inflamación de la columna vertebral que provoca dolor y rigidez progresiva de la zona, sobre todo a nivel cervical y lumbo sacro. Es lo que se conoce como el síndrome de Guillermo Tell.
Otra de sus características más significativas es que los pacientes que la padecen no pueden estar más de 5 horas seguidas en la cama, tienen que levantarse por el dolor que no se les pasa salvo poniéndose en marcha.
Estos síntomas surgen de forma periódica y los pacientes pueden pasar largas temporadas con una vida normal y sin dolor.
En muchas ocasiones, la Espondilitis Anquilosante está relacionada con alteraciones a nivel dental. Es muy importante hacer un estudio sobre todo de los cordales (muelas del juicio). Es muy frecuente que pacientes que padecen Espondilitis Anquilosante, tengan a su vez algunos cordales incluidos (alguno de ellos e incluso hasta los cuatro), por lo que el tratamiento puede implicar la extracción de dichos cordales para controlar la enfermedad. Tenemos experiencias sorprendentes desde 1985. Es muy importante corregir las deficiencias nutricionales de vitaminas, minerales, aminoácidos y sobre todo ácidos grasos esenciales, especialmente los omega 3, que son antiinflamatorios. También cambiar el terreno tóxico que siempre tiene el paciente. Eliminar las infecciones intestinales muy habituales y en algunos casos las reactivaciones víricas crónicas y a veces, la Enfermedad de Lyme.
En fundamental corregir todo esto para poder controlar la evolución del paciente y mantener una calidad de vida muy normalizada.
El tratamiento consta de dos partes: por un lado, trataremos el dolor; por otro, procederemos a regular el sistema inmunitario y eliminar los factores predisponentes y sobre todo , trataremos el intestino..
Especialistas en Enfermedades Autoinmunes, Enfermedad de Lyme y tratamientos orientados a la Longevidad Biológica.