Intolerancias alimenticias

Algunos alimentos pueden ser muy beneficiosos para unas personas, pero para otras pueden ser nocivos.

Intolerancias alimentos

Los alimentos pueden ocasionar la provocación antigénica más importante a la que se puede enfrentar el sistema inmunitario humano.

Ya desde antiguo, en tiempos de Hipócrates, Lucrecio Caro describió en su De Rerum Natura un proceso alérgico alimentario.

Pero una cosa es una alergia alimenticia y otra cosa una intolerancia. Una alergia a los alimentos implica una importante respuesta del sistema inmunitario, la intolerancia no.

Las intolerancias alimenticias son reacciones frente a un determinado alimento que no están mediadas  por un mecanismo inmunitario.

Los síntomas de una alergia alimenticia aparecen pronto después de consumir el alimento causante. Hay una relación causa – efecto clara e inmediata. En cambio, los síntomas de la intolerancia aparecen más tarde. Por eso son más difíciles de detectar y requieren análisis específicos, como el FoodINT®.

Una persona con una alergia a los alimentos no puede tolerar incluso pequeñas cantidades del alimento alergizante, como es el caso de los cacahuetes. En la  intolerancia alimenticia, una cantidad muy pequeña de la comida puede ser consumida sin reacción adversa evidente.

En una alergia alimentaria, es una proteína la que causa una reacción alérgica, una respuesta inmune. En la  intolerancia a los alimentos, la persona suele tener una deficiencia de una enzima, lo que significa que una sustancia en el alimento no se digiere correctamente.

Mira este vídeo en el que el director de Biosalud, Mariano Bueno, explica la diferencia entre intolerancias y alergias alimenticias.

Las intolerancias alimenticias pueden estar causadas por los efectos farmacológicos o tóxicos de otros compuestos presentes en alimentos o aditivos, o por defectos enzimáticos en el sistema digestivo.

Los principales síntomas asociados con la intolerancia a los alimentos son los problemas intestinales: gases intestinales, dolor abdominal, abdomen prominente o diarrea.

Pero los problemas que pueden estar asociados pueden ser gastrointestinales (colon irritable), dermatológicos (dermatitis, eczemas), psicológicos (ansiedad; e hiperactividad en niños), respiratorios (dificultad respiratoria), neurológicos (migrañas) o de otro tipo (problemas de sueño, cansancio).

Los alimentos que más comúnmente producen intolerancias alimenticias son el azúcar blanco, la leche, los huevos, la levadura, el gluten de cebada y el gluten de trigo; también los cítricos y las carnes procesadas.

Las intolerancias alimentarias son en gran medida reversibles, salvo las causadas por mutaciones genéticas.

Es fundamental  tener un método fiable de detección de una intolerancia alimenticia, ya que los síntomas asociados pueden tener un origen psicogénico.

El test necesario para la salud

Biosalud ha desarrollado un test de diagnóstico específico de las intolerancias alimenticias,  denominado FoodINT®, que elimina los falsos negativos y detecta cualquier alteración, por mínima que sea, que un alimento provoca en nuestro organismo, de forma que nos ayuda a resolver importantes problemas de salud.

Muchas veces las intolerancias alimenticias se relacionan con determinadas patologías como candidiasis crónica, eczemas, y aparecen intolerancias a todo lo que tiene que ver con los hongos, por lo que el análisis FoodInt® es la prueba que nos puede hacer pensar en la existencia de otros problemas no diagnosticados en esa persona.

Las intolerancias alimenticias son uno de los principales motivos del mal funcionamiento de nuestro sistema defensivo y están relacionadas con multitud de patologías. El problema es que habitualmente, la persona que padece intolerancias alimenticias no lo sabe y puede tenerlas durante años sin saber que las tiene.

¿Qué analizamos con el test FOODINT®?

En Biosalud llevamos desde 1985 haciendo este tipo de análisis y nos hemos convertido en uno de los centros de referencia a nivel internacional en cuanto a la realización del test de intolerancias alimenticias y en cuanto a su tratamiento.

Las intolerancias alimenticias más comunes que nos estamos encontrando son a la lactosa, caseína, trigo, gluten, azúcar blanco, café, o levadura.

FoodINT®, test de intolerancias alimentarias, es un análisis que permite conocer en dos días y sin movernos de casa las intolerancias alimentarias que tenemos, testando más de 300 alimentos. De esta forma, mejoramos la alimentación y, por consiguiente, el  peso  y la salud. Con tan sólo una de una gota de sangre seca que estudia la intolerancia de la persona a más de 300 alimentos y aditivos.

Gracias al análisis FoodINT®, detectaremos aquellos alimentos que no sientan bien a tu cuerpo y que te están generando malestar. Identificando estos alimentos y eliminando momentáneamente su consumo, se eliminarán los problemas de digestión, la sensación de hinchazón, problemas respiratorios, alergias, etc… que estén relacionados con la intolerancia.

Test de intolerancias alimenticias, un test específico y cómodo

Nuestro análisis no es un análisis de inmunoglobulinas, que no es suficientemente específico. A lo largo de estos 30 años, hemos diseñado un análisis más sensible y concreto, que comprueba muchos más alimentos causantes de intolerancias y a un precio muy asequible.

Por otra parte el test puede realizarse:

  • en nuestra clínica
  • a  través de Biosalud en tu casa, método por el que los pacientes pueden contactar con nosotros,  les enviamos el material para hacer una toma de sangre, ellos nos envían una muestra de sangre y hacemos el análisis.  Si se necesita más información se concierta una hora de consulta presencial o por videoconferencia para ellos.

En cuanto al tratamiento de intolerancias alimenticias, es muy sencillo:

Haremos una dieta de exclusión de alimentos intolerantes, excluyendo esos alimentos durante al menos 2 meses.

Además, utilizaremos el Método Inmunoplus, para desensibilizar al sistema inmune frente a los alimentos intolerentes.

Si tenemos una candidiasis, van a aparecer intolerancias a alimentos que son buenos para que se mantenga la infección por hongos. Si hay intolerancias al azúcar blanco, levadura en polvo, levadura,  champiñón, boletus, cerveza, vino tinto o blanco, muy probablemente habrá una candidiasis y habrá que hacer una analitica CANDITEST® con orina para confirmar la candidiasis intestinal.

El FoodINT®, es el test que nos da mayor seguridad en cuanto a los datos ofrecidos y a un precio muy asequible, de tal manera que está al alcance de cualquiera.

Conoce en este vídeo todo lo relacionado con el FoodINT®

Las intolerancias alimenticias, serias amenazas para la salud infantil

Las alergias alimentarias afectan a alrededor del 5 por ciento de los niños menores de 5 años de edad, disminuyendo a medida que los niños crecen.

Como hemos dicho al principio, en una alergia alimentaria básicamente hay una reacción inmunitaria después de comer un alimento específico.

Las alergias alimentarias más comunes son los cacahuetes, la leche de vaca y el gluten, así como los huevos, las nueces, la soja y el trigo en general. A veces, los niños pueden superar las alergias. Otras alergias, como las de los frutos secos y mariscos, duran para toda la vida.

Una intolerancia a los alimentos es similar a una alergia a los alimentos, pero no es una respuesta inmune. Los síntomas pueden ser similares a los de una alergia a los alimentos, incluidos gases, vómitos, diarrea, ardor de estómago y dolores de cabeza. Un niño con una intolerancia a los alimentos a veces puede digerir pequeñas cantidades de comida sin una reacción.

La diferencia entre intolerancia a la lactosa y alergia a la leche se confunde a menudo. Cuando alguien es intolerante a la lactosa, su cuerpo es incapaz de procesar la lactosa, un azúcar de la leche, que puede causar hinchazón, gases y diarrea. Aunque incómodo, no es peligrosa para la vida. Son incapaces de producir la enzima lactasa, que es la que metaboliza la lactosa. Hay ya preparados en el mercado con lactasa, para cuando el problema es genético y no se puede resolver.

Cuando un niño tiene una alergia a la leche, su sistema inmune reacciona a una o más proteínas de la leche, que pueden causar una reacción potencialmente mortal, como dificultad para respirar, opresión en la garganta y la inflamación. Incluso pequeñas cantidades de leche pueden causar una reacción grave. Incluso muchos niños autistas y en el TADH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad), transforman la caseina de la leche o el gluten en caseomorfina y gluteomorfina, derivados morfínicos con todo lo que ello supone.

En relación con las intolerancias alimenticias a la leche, es muy frecuente encontrar niños asmáticos, a los que simplemente con suprimir la leche de su alimentación se les corrige el asma y no vuelven a tener ataques.

Es muy común que esos niños que están siempre con los moquetes colgando, no es que se enfríen constantemente, es que tienen intolerancia a los lácteos. También un signo es el eczema del pañal en los bebés.

Las intolerancias suelen pasar desapercibidas

Para terminar, podemos afirmar que el gran problema de las intolerancias alimenticias es que suelen pasar desapercibidas, y por eso son tan dañinas, ya que las principales reacciones se dan en el tubo digestivo y no se relacionan con la ingesta de tal o cual alimento. Se detectan cuando ya los signos son tan evidentes que ya han creado serias consecuencias en el organismo mucho más allá de la propia intolerancia. Por ello es muy recomendable hacer un FoodINT® cada 2 años, pues al ser intolerancias no genéticas, varían con frecuencia y es importante detectarlas a tiempo.

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