Levotiroxina e hipotiroidismo: Todo lo que necesitas saber

El  hipotiroidismo es una enfermedad frecuente, sobre todo entre mujeres de mediana edad, que puede tener origen autoinmune. Por ello, vamos a explicarte en qué consiste y cómo ayuda un tratamiento como la levotiroxina. 

¿Qué es el hipotiroidismo? 

Denominamos así a una enfermedad causada porque la glándula tiroides no genera la cantidad necesaria de ciertas hormonas fundamentales. Entre ellas, la T4 y la T3, cuya síntesis es regulada por la TSH, que a su vez es secretada en la hipófisis.

Son las llamadas hormonas tiroideas y se encargan de regular el metabolismo del cuerpo. Cuando existe escasez de ellas, la TSH aumenta tratando de que la tiroides produzca más. Sin embargo, el hipotiroidismo lo impide. La consecuencia es una disminución de la actividad general del organismo. Y esto afecta tanto a funciones cardíacas como neuronales o digestivas.

Causas del hipotiroidismo

La causa más común de esta enfermedad es la llamada tiroiditis de Hashimoto, que provoca fenómenos de autoinmunidad. A su vez, estos últimos producen la destrucción de la tiroides. Es el propio organismo el que no reconoce a esta glándula y la ataca con anticuerpos producidos por el sistema inmunitario.

Otros motivos menos habituales por los que puedes sufrir esta dolencia son el carcinoma de tiroides y el tratamiento con yodo radioactivo, el hipertiroidismo o la cirugía en esta glándula.

Síntomas del hipotiroidismo

De acuerdo con todo lo anterior, debes saber que los principales síntomas de esta enfermedad son el cansancio y la fatiga, una especial sensibilidad al frío, la apatía y el aumento de peso. No obstante, también pueden aparecer otros como fragilidad de cabellos y uñas, sequedad de la piel e incluso depresión.

Si crees que padeces esta dolencia, debes buscar tratamiento, ya que en casos extremos puede derivar en enfermedades más graves.

Tratamiento del hipotiroidismo: la levotiroxina

Afortunadamente, esta enfermedad tiene un tratamiento relativamente sencillo que permite llevar una vida completamente normal. A través de la medicación, sustituimos lo que no produce la glándula tiroides.

Concretamente, si padeces esta dolencia, el tratamiento con levotiroxina, que reemplaza a la hormona T4. La levotiroxina es una hormona que debe combinarse con otras terapias, farmacológicas o no. Esta última tiene una prolongada vida en el cuerpo y, además, se encarga de producir T3. Con ello, no es necesario que se haga un aporte extra de la T3 como parte del tratamiento.

Una vez el facultativo ha establecido la dosis adecuada, se debe controlar de forma periódica cómo está actuando el tratamiento para te realizaremos análisis periódicos para ver tus niveles de T4 y T3 y ajustar la dosis de levotiroxina. Sin embargo, te interesa saber que es una enfermedad crónica. Pero la buena noticia es que, bien tratada, no te producirá limitaciones en tu día a día.

No obstante, el mejor tratamiento contra el hipotiroidismo es el integral. A la levotiroxina, que puede lo más importante, con un enfoque de medicina integrativa te darán unas pautas añadidas. Así, te aconsejarán una dieta que no incluya alimentos con mucha fibra o soja, ya que estas dificultan la absorción de levotiroxina y, también, te recomendarán ejercicio físico.

En conclusión, el hipotiroidismo es una enfermedad que se produce por el mal funcionamiento de la glándula tiroides. Aunque crónica, con el tratamiento adecuado, podrás llevar una vida completamente normal.

Gluten, la proteína que nos hace sentir incómodos

El gluten es una proteína que cada vez rechazan más personas. Lejos de ser una moda, lo cierto es que muchos alimentos causan molestias y poco a poco, pueden afectar a nuestro sistema inmunitario.

Las vacaciones, la falta de tiempo para cocinar o los propios hábitos alimentarios, pueden poner en peligro nuestra salud. Muchas personas se encuentran mal y no saben por qué pero manifiestan unos síntomas y molestias que, sin ser muy limitantes, incomodan en el día a día.

Pero ¿sabemos de dónde viene este malestar? Cada día más se manifiesta la intolerancia al gluten como una condición de nuestra época y, aunque no es siempre la respuesta a nuestras molestias, sí que debemos asegurarnos de que es esta proteína la que nos está complicando la vida.

Estas molestias por el consumo de gluten se pueden acentuar después de las vacaciones si hemos comido fuera de casa muchos días seguidos, hemos incrementado el consumo de cerveza, fritos, bocadillos o snacks procesados. Sin embargo, lo que realmente nos hace daño poco a poco, es el consumo diario y reiterado de gluten, aunque sea en pequeñas cantidades.

Debemos precisar, por otra parte, que la intolerancia al gluten no es lo mismo que la enfermedad celíaca. De hecho, se nombra como sensibilidad al gluten no celíaca para diferenciarlo de la enfermedad autoinmune, más peligrosa para la salud.

La sensibilidad al gluten se detectó hace unos 50 años pero no fue hasta 2011 cuando se empezó a investigar de forma más intensa. Y es que, el número de casos en la sociedad occidental se incrementa cada año.

Síntomas de la intolerancia al gluten

La intolerancia al gluten puede provocar unos síntomas compatibles con los de otras patologías o un malestar que consideramos transitorio pero al que llegamos a acostumbrarnos. El dolor de cabeza o de estómago, pueden llegar a formar parte de nuestro día a día, pero no debería ser así. Estos son los síntomas que nos indican que podemos padecer intolerancia al gluten.

  • Síntomas digestivos: diarrea, estreñimiento; dolor abdominal; distensión abdominal y náuseas.
  • Síntomas extradigestivos: dolor de cabeza; fatiga, ansiedad; dolor de articulaciones y dolor muscular o depresión.

¿Cómo podemos detectar si tenemos sensibilidad al gluten no celíaca?

Una vez conocida la historia clínica del paciente, lo primero que tenemos que descartar es que haya una celiaquía o una alergia al trigo. En ambos casos los análisis son determinantes y, en el caso de ser positivos, se debería aplicar un tratamiento que, en cualquier caso, pasaría por eliminar el gluten o el trigo de nuestra dieta.

Si hemos descartado las alergias y nuestro estado de salud mejora unos meses después de alejarnos del gluten, podemos decir que tenemos sensibilidad a esta sustancia.

Por otra parte, existen análisis específicos que nos pueden ayudar con el diagnóstico. Con Biosalud en Tu casa puedes comprobar tu estado de salud sin salir de casa:

  • Análisis FoodINT: detecta las intolerancias alimentarias que no podemos hallar con la observación; los síntomas de una intolerancia pueden aparecer incluso días después de haber ingerido el alimento.
  • Análisis FoodGEN: determina si nuestro rechazo a algún alimento tiene causas genéticas.
  • Análisis de neuropéptidos de gluten y caseína: análisis de sistancias ante las que podemos reaccionar. No son proteínas sino unas moléculas que se relacionan con el control de dolor y la ingesta o de los mecanismos nerviosos de control del aprendizaje y la memoria.

¿Qué alimentos contienen gluten?

Hacer la compra en el supermercado puede ser un proceso lento y desesperante ya que la mayor parte de los alimentos procesados, contienen gluten, y los preparados específicos sin gluten – panes, galletas y dulces, pasta o bases para pizza – ofrecen poca variedad y encarecen el coste de la cesta de la compra. Nuestro consejo es seguir una alimentación natural, preparada en casa que nos aporte calidad de vida.

En general, todos los alimentos que contienen algún tipo de harina de cereal, contienen gluten. El trigo, el centeno, la cebada, la espelta o el kamut son los cereales que debemos evitar, igual que todas las harinas derivadas de estas sustancias. Sin embargo, encontramos arroz, sarraceno, quinoa o maíz, cereales cuyos derivados son saludables para una personas son sensibilidad al gluten o enfermedad celíaca.

Hoy en día, la variedad de harinas para la cocina es muy extensa, incluso podemos cocinar con harina de diferentes tipos de legumbres.

Por otra parte, las carnes y pescados, los frutos secos la fruta y la verdura no contienen gluten por si mismos. Sin embargo, un mínimo procesado del alimento nos obliga a consultar la composición del preparado que compramos. Por ejemplo, tenemos que mirar el etiquetado de mermeladas; purés y cremas de verdura; embutidos y preparados cárnicos; verduras ultracongeladas; levaduras químicas; especias preparadas; cacao en polvo y otros tipos de chocolate y la cerveza y las bebidas azucaradas, entre otros.

¿Por qué es tan importante la salud del intestino y cómo preservarla?

La microbiota intestinal juega un papel decisivo en la salud del aparato digestivo, y del organismo en su conjunto. Se compone de 10 millones de bacterias y su equilibrio es fundamental para nuestra salud

El 29 de mayo se celebra el Día Mundial de la Salud Digestiva. Si el año pasado se centraron en la importancia del microbioma intestinal, este año, quieren sensibilizar sobre otra pandemia, la de la obesidad. Pero ¿qué tiene que ver este problema con la salud intestinal? La grasa abdominal interna puede afectar al funcionamiento de nuestro sistema inmunitario.

Cuando los adipocitos no pueden acumular más grasa, comienzan a liberar moléculas que favorecen la inflamación de los tejidos y por tanto, puede haber una activación constante del sistema inmunitario. Esto conlleva una mayor probabilidad de generar una enfermedad autoinmune. En estos casos, nuestro sistema inmunitario no se activa por una amenaza externa sino por una interpretación equivocada de la respuesta de los adipocitos.

El aumento de la obesidad en España está provocando un aumento de las enfermedades crónicas asociadas. Esta patología afecta a la secreción de anticuerpos y a la inmunidad celular. Además de la obesidad, hay otros aspectos que afectan a nuestra salud intestinal.

¿Cómo funciona la microbiota y qué funciones cumple?

La microbiota no se extiende de forma homogénea por el intestino. En el estómago la densidad de bacterias es mínima. De hecho, la mayor concentración se encuentra en el colon. Durante los primeros meses de vida y después de los 70 años de edad se produce la mayor diversidad de especies que habitan en ella.

Una de las funciones más importantes que desempeña es la de facilitar la digestión de los alimentos. La microbiota se encarga de fermentarlos en el colon proporcionando ácidos grasos de cadena corta. Además, actúa a modo de barrera protectora contra las bacterias peligrosas, preservando el correcto funcionamiento del organismo. Y, por último, no hay que olvidar que la microbiota intestinal estimula el sistema inmunitario.

Salud intestinal: síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable es un trastorno habitual que afecta al intestino grueso. Las causas por las que aparece pueden ser muy variadas como, por ejemplo, el estrés o una infección de carácter grave. Ciertas anomalías en el sistema nervioso también pueden provocar un gran malestar cuando el abdomen se estira por las heces o los gases.

Aunque los síntomas pueden variar de un paciente a otro, los más comunes son el dolor en la zona abdominal, la hinchazón y el cambio en la forma y en el color de las heces. Los signos más graves incluyen diarrea nocturna, sangrado rectal, vómitos sin razón aparente y pérdida de peso.

Esta enfermedad es más habitual en mujeres menores de 50 años con antecedentes de síndrome de intestino irritable. El tratamiento va dirigido a aliviar los síntomas y a mejorar la calidad de vida del paciente. Resulta conveniente adquirir ciertos nuevos hábitos como tomar alimentos con un alto contenido en fibra, beber mucha agua, dormir bien y hacer ejercicio.

Molestias intestinales más comunes por malos hábitos

Puedes sufrir molestias en el intestino como, por ejemplo, hinchazón abdominal y flatulencias, si llevas a cabo una serie de malos hábitos. Uno de los peores es consumir sustancias o alimentos que son mal tolerados por la microbiota. Nos referimos a la bollería industrial. Se trata de un alimento sin ningún valor nutricional y con un alto contenido en grasas saturadas.

Además, es importante que secundes ciertas pautas a la hora de comer. Lo ideal es que hagas cinco comidas diarias de menos cantidad con el fin de facilitar el tránsito intestinal. Tómatelo con calma, masticando bien los alimentos para que al tragar los bocados estén bien procesados.

Las frutas y verduras son indispensables. Los nutricionistas recomiendan tomar cinco piezas diarias y, si son de temporada, mucho mejor. Aunque la alimentación es la base del buen estado del intestino, también hay otros factores que influyen como ,por ejemplo, el estrés. 

El estrés es una de las enfermedades más comunes en la actualidad, y si tú también lo sufres, es conveniente que tomes alguna infusión o suplemento calmante y que realices alguna actividad como yoga o meditación.

 

La salud de la flora intestinal influye, en gran medida, en la digestión de los alimentos y en el metabolismo. Por tanto, es necesario cuidarla. Apuesta por los alimentos con prebióticos para promover el crecimiento y desarrollo de las bacterias que son beneficiosas para el organismo. Los probióticos también son de gran ayuda, y están presentes en los alimentos fermentados.

 

 

Infórmate sobre la enfermedad de Lyme. Mayo es el momento


Mayo es el mes de concienciación sobre el Lyme en Estados Unidos. Con el calor llega la proliferación de garrapatas, por lo que nos parece la mejor fecha para sensibilizar también en toda Europa.

La enfermedad de Lyme es una enfermedad poco conocida. Ni la cantidad de personas a las que afecta ni la gravedad de los síntomas del Lyme para las personas que la padecen, son motivos suficientes para ponerla en primera plana. Por eso, dedicar una fecha a la concienciación y la sensibilización es muy importante. Y no podríamos señalar mejor mes que mayo.

En Estados Unidos, decenas de asociaciones de pacientes de diferentes condados y estados, se unen en diferentes actos que tienen como objetivo visibilizar la enfermedad y recaudar fondos para la investigación y el apoyo a los pacientes. En Europa estamos lejos de lograr esta visibilización pero en Biosalud Day Hospital consideramos que es importante hacerlo para prevenir y evitar el sufrimiento de cientos de pacientes.

En el mes de mayo comienzan a subir las temperaturas y la naturaleza vive su época más intensa, verde y exuberante por las lluvias de primavera. Los mejores planes están en el campo y es precisamente ahí donde acechan las garrapatas. ¿Qué podemos hacer para evitar la mordedura?

Hay dos momentos muy importantes en la prevención: la preparación antes de salir y la observación de tu cuerpo cuando llegas a casa.

Es cierto que no todas las garrapatas transmiten la enfermedad de Lyme pero es mejor comprobarlo porque además, esta patología nunca viene sola y tiene otras infecciones asociadas que hacen más complicada la evolución del paciente.

10 CONSEJOS PARA PREVENIR LA ENFERMEDAD DE LYME

Lo más importante, si queremos disfrutar de un día en el campo sin incidentes, es vestirse con ropa larga para evitar que las garrapatas entren en contacto con nuestra piel. De la misma forma, cuando volvemos a casa debemos lavar la ropa con alta temperatura y revisar las zonas húmedas de nuestra piel que se indican en el siguiente dibujo, ya que son las localizaciones favoritas de las garrapatas.

 

zonas del cuerpo garrapata
Imagen De LYMEDISEASE.ORG

Si tenemos mascotas debemos mantener un especial cuidado. Aunque estén protegidas con antiparásitos, al llegar a casa las garrapatas pueden saltar a nuestra ropa y nuestra piel. Por eso es muy importante revisar la piel de nuestro perro, especialmente detrás de las orejas, en el cuello o detrás de las patas. Lo más recomendable es hacer un análisis exhaustivo de todo el animal y así evitaremos sustos.

La enfermedad de Lyme en Europa

La enfermedad de Lyme es endémica en muchas zonas de Europa pero no existen estudios uniformes sobre su incidencia o el número de casos, incluso dentro de las regiones de un país, como sucede en España.

Por ejemplo, en Lituania se sabe que se dan 100 casos por cada 100.000 habitantes. En Finlandia, en 2014 se contabilizaban 61 casos por cada 100.000 habitantes y en Francia, en 2016, 84 casos diagnosticados por 100.000habitantes. En general, se considera que la incidencia de la enfermedad de Lyme se ha triplicado en los últimos años.

La garrapata ixodes Ricinus está considerada la principal transmisora de la enfermedad de Lyme, esta es su distribución en las zonas boscosas de Europa.

ixodes ricinus en Europa
Distribución de la garrapata ixodes ricinus en Europa

Un estudio para obtener datos del Lyme en todo el mundo

Imagina un mundo en el que las personas con estos síntomas obtengan un diagnóstico del lyme profesional y sean tratadas de forma correcta y pueden volver a sus vidas. Esta es la aspiración del proyecto MyLymeData, un gran proyecto de investigación e información en el que los pacientes son protagonistas. Este proyecto no solo permite a los pacientes estar en contacto y compartir experiencias sino que recopila datos que permitan crear patrones sobre el tratamiento del Lyme o cuidados a pacientes. Aunque este es un proyecto que se está desarrollando con pacientes de Estados Unidos, MyLymeData se abrirá poco a poco a otros países. Puedes inscribirte en este enlace y te notificarán cuando este proyecto esté abierto en España.

 

 

La importancia del sueño para la salud

En nuestro estilo de vida actual “no hacer nada” parece difícil. Sin embargo el sueño no solo es necesario sino que es uno de los hábitos que debemos mejorar para garantizarnos una buena salud integral.

¿Qué papel ocupa el descanso en tu vida? ¿Te vas a la cama al límite de la actividad o te preparas poco a poco para el descanso? En ocasiones el sueño se considera más que una necesidad, una obligación. Nos faltan horas en el día y solo dormimos porque estamos agotados pero actuar así es una equivocación: actuamos en contra de nuestra salud.

Muchas personas respetan su descanso y horas de sueño y no llenan de actividad su día o se quedan viendo series hasta tarde. Así consiguen levantarse bien y rendir durante el día. Y estas no son las únicas implicaciones del sueño reparador.

Mientras dormimos, nuestro organismo se encuentra en plena actividad -tanto es así que puede quemar en torno a 60 calorías cada hora- y los procesos biológicos se mantienen activos para reparar tejidos, restaurar funciones de nuestro organismo o equilibrar los procesos del sistema nervioso central, entre otras actividades.

Los riesgos de dormir mal –o poco – para la salud

Las fases 3 y 4 del sueño, conocidas por ser aquellas en las que el sueño es profundo, el metabolismo de la glucosa disminuye y el páncreas regula el nivel de insulina en la sangre por lo que dormir bien es especialmente importantes para las personas con diabetes.

Pero no solo eso, dormir bien también previene que padezcamos esta enfermedad. De hecho, la calidad del sueño influye en la secreción de leptina, una hormona saciante cuya regulación se asocia con la obesidad.

Dormir, además, cuida nuestro corazón. Influye en la presión arterial al aumentar el nivel de hormona del estrés en la sangre. Además, se relaciona con las posibilidades de sufrir una insuficiencia cardíaca. E incluso con un colesterol alto.

Quienes tienen problemas para conciliar el sueño la mayoría de las noches, tienen un 45 por ciento más de riesgo de padecer un infarto de miocardio que las personas que descansan desde que ponen la cabeza en la almohada.

El sistema inmunológico también depende del sueño ya que funciona en un ciclo luz/oscuridad. Una noche de insomnio activa este sistema y esto, a largo plazo, puede contribuir a la aparición de enfermedades inflamatorias y autoinmunes. Además, se considera que un sistema inmunitario que desarrolla sus procesos de forma óptima, nos protege mejor ante gérmenes y bacterias.

El mal humor no es la única consecuencia emocional de la falta de sueño. De hecho, dormir mal se relaciona con la depresión y la ansiedad ya que se liberan de forma constante hormonas del estrés.

En este repaso de patologías que podemos prevenir con un sueño reparador no podemos olvidar el envejecimiento prematuro. En este artículo explicamos cómo la menor secreción de melatonina acelera el envejecimiento de la piel y de las células del cerebro. Además, se disminuye la producción de colágeno natural dando a nuestra piel un aspecto más envejecido.

Dentro de los tratamientos de Biosalud Day Hospital te ofrecemos terapias para alcanzar un sueño de calidad y otras para reparar los efectos de dormir pocas horas o dormir mal, sobre la salud.

¿Qué podemos hacer para dormir bien?

El sueño es reparador cuando el cuerpo tiene capacidad para realizar sus funciones y no le pedimos que trabaje de más. Por eso, es importante evitar grandes ingestas de comida o el consumo de alcohol dos horas antes de acostarse. De hecho, cualquier alimento que nos cuesta más digerir o que nos resulta más “fuerte” debe eliminarse de la cena.

El consumo de estimulantes como el café o el té también debe controlarse. Cada persona sabe cómo le sienta y en qué momento del día debe para de consumir estas bebidas pero en cualquier caso, se recomienda evitarlas por la tarde y especialmente cuando se acerca la hora de dormir.

El ejercicio físico nos cansa y nos ayuda a dormir bien pero también activa nuestro organismo. Salir a correr o entrenar a última hora de la tarde o por la noche a una intensidad elevada, acelera nuestras pulsaciones y promueve la segregación de adrenalina. Por eso, tenemos que combinar dos factores: la intensidad del ejercicio y el tiempo que transcurre entre el final del entrenamiento y el momento de ir a dormir. Entonces ¿deporte? Sí, pero mejor a cualquier otra hora del día si hablamos de dormir bien.

La temperatura de la habitación y la ropa de cama o el pijama deben se confortables pero no agobiarnos de calor ni pasando un frío que no nos permitirá relajarnos. Si utilizas un buen edredón en invierno, no hace falta que mantengas puesta la calefacción y también es bueno bajar las persianas para evitar que la luz de la calle o los primero rayos de sol nos despierten antes de tiempo.

Y ¿qué ocurre con los dispositivos móviles? Lo último que miramos antes de cerrar los ojos y lo primero que vemos al abrirlos es nuestro teléfono móvil y no somos conscientes de que este hábito está perjudicando nuestra salud. Por no decir que el teléfono debería estar fuera de la habitación, o apagado, y las notificaciones silenciadas. Son “ladrones de sueño”.

La luminescencia de la pantalla puede engañar a nuestro organismo y alterar el ritmo de secreción de la melatonina, la hormona del sueño. Pero además, hacen que tardemos más en ir a dormir y altera nuestro ritmo de sueño.

 

Alimentación segura y sulfitos

¿Te preocupa lo que comes? Si eres una persona interesada por tu dieta, seguro que has oído hablar de los sulfitos. Aunque no se consideran perjuciciales para la salud en cantidades autorizadas, sí que pueden afectarnos. 

Los sulfitos están presentes en la mayor parte de los alimentos envasados que consumimos. Ayudan a conservar los alimentos al prevenir la oxidación de aceites y grasas, a mantener su color e incluso favorecen el crecimiento de bacterias.

Los sulfitos son aditivos derivados del azufre, que se añaden como conservantes a un gran número de alimentos y bebidas como el vino. La Unión Europea tiene reconocidos 8 tipos de sulfitos en la alimentación, que se conocen con la combinación de un número y una letra, entre el E220 y el E228. De esta forma son fácilmente identificables en las etiquetas de los alimentos que compramos cada día.

Pero los sulfitos no son solo aditivos sino que hay alimentos que los generan por si mismos en un proceso natural de fermentación. Eso sí, la concentración suele ser baja así que para favorecer la conservación, suelen añadirse aditivos químicos.

Los sulfitos que se añaden a los alimentos tienen como objetivo principal prevenir la aparición de bacterias que puedan dañarlos. Además, también ayudan a conservar su color, y a blanquear los almidones. También hay que tener en cuenta que, gracias a su composición química, son capaces de reducir el riesgo de oxidación en aceites y productos grasos.

En la compra del día a día, podemos encontrar sulfitos en vinos y mostos para evitar que desarrollen levaduras y bacterias que los deterioren. También se usan en salsas y productos preparados con el mismo fin. Además, los productos cárnicos preparados, como las salchichas, los contienen para asegurar su conservación y mantener su color.

De hecho, los sulfitos juegan un papel importante a la hora de mantener el color de los alimentos y hacerlos más atractivos a los consumidores, como en el caso de los crustáceos (que se oscurecen mucho) y las frutas desecadas.

¿Cómo pueden afectar los sulfitos a tu salud?

Suele ponerse en cuestión el uso de sulfitos porque se considera que pueden ser dañinos para la salud. Para las autoridades sanitarias, todos los aditivos que se añaden a los alimentos deben ser, por definición, inocuos, y además la legislación determina la cantidad permitida de su uso, siempre por debajo de los niveles que puedan presentar algún problema.

En cualquier caso debe tenerse cuidado con estas sustancias ya que pueden provocar reacciones alérgicas o de intolerancia al tomar este tipo de aditivos. Por este motivo los alimentos que los contienen en una proporción mayor de 10 mg/Kg deben indicarlo en su envase para avisar de una posible reacción.

Además, hay que tener precaución ya que los sulfitos interfieren en la asimilación de otras sustancias. Por ejemplo, no pueden añadirse en productos que contengan una gran cantidad de vitamina B1, ya que la descomponen y, en consecuencia, evitan que la podamos asimilar correctamente en nuestro organismo.

En cambio, en el caso de los alimentos con un alto contenido en vitamina C, el uso de este tipo de aditivos ayuda a la conservación de este nutriente. Por lo tanto, resulta positivo.

Desde la perspectiva de la medicina biológica, los alimentos frescos y no procesados son la mejor propuesta de alimentación. De hecho, en el método Biosalud la alimentación es una parte importante del tratamiento que nuestros pacientes se comprometen a seguir en casa. Nuestra recomendación siempre pasa por el consumo de alimentos ecológicos, sin azúcares ni aditivos.

Por otra parte, el diagnóstico y tratamiento de las alergias e intolerancias alimentarias, es una especialidad en la que hemos profundizado con buenos resultados y consideramos relevante analizar ya que cada vez es mayor el número de personas que se ven afectadas por estas patologías que revelan fallos en el sistema inmunitario.

La regulación alimentaria para mantener cantidades de sulfitos 

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición establece, por normativa, los alimentos que pueden contener legalmente sulfitos y otros aditivos, así como regula la cantidad de su aplicación.

El Reglamento Europeo 1169-2011 establece los 14 aditivos que es obligatorio notificar en las etiquetas de los alimentos, ya que pueden tener un potencial alérgeno. En esta lista, se incluyen los sulfitos en cantidades superiores a 10 mg/Kg o 10 mg/L.

Cuando la artritis no es una enfermedad autoinmune

La artritis no tiene por qué ser una enfermedad crónica. En ocasiones, la inflamación de las articulaciones proviene de una infección. Detectarla, puede acelerar el tratamiento, aunque la mejora en nuestra calidad de vida depende de las infecciones a las que va asociada.

En el mundo convivimos con 300 especies de hongos que pueden ser la causa de enfermedades de carácter infeccioso. Algunas pueden ser leves, como las de la piel – por ejemplo la tiña – y otras más graves como las que atacan de forma interna a órganos como los pulmones o las meninges, entre otros. La gravedad de este tipo de infecciones es variable y no solo por la importancia del órgano al que se dirigen los hongos, sino por la forma en la que contraemos la infección –ingestión de alimentos con hongos, inhalación de partículas…-.

Pero las enfermedades fúngicas son difíciles de detectar. Algunas se confunden con una gripe o una neumonía, como la histoplamosis o la blastomicosis, que pueden quedar si tratar por un mal diagnóstico. La falta de diagnóstico de estas y otras patologías, ha llevado al Centro de Control y Prevención de enfermedades de Estados Unidos a crear el lema “Think fungus”. De esta forma, quieren animar a los facultativos a pensar en los hongos como origen de las enfermedades cuando el paciente no responde al tratamiento.

La artritis es una enfermedad muy frecuente que puede estar relacionada con los hongos. Sin ser una enfermedad grave, la artritis es una patología reumática que afecta sobre todo a las mujeres y tiene una alta incidencia. El diagnóstico de esta enfermedad suele llevar aparejada la etiqueta “crónico”. Pensar que tenemos una enfermedad para toda la vida nos hace buscar todos los recursos para mantener una buena calidad de vida a pesar del dolor y la inflamación.

Sin embargo, si realizamos un diagnóstico causal de la artritis, podemos hallar que uno de los factores importantes para su desarrollo ha sido una infección por hongos. Aunque esta es una enfermedad rara, puede estar causada por diferentes tipos de hongos pero ¿Cómo llegan a las articulaciones?

En unas ocasiones los hongos están presentes en el torrente sanguíneo después de haber infectado a otros órganos como los pulmones. En otras, la infección articular puede estar provocada por una herida e incluso una mordedura.

En la artritis fúngica, los hongos atacan a los tejidos articulares provocando hinchazón y dolor además de rigidez e inflamación de los pies y las piernas.

¿Qué infecciones por hongos pueden provocar una artritis fúngica?

Existen diferentes tipos de infecciones por hongos que afectan al organismo y que pueden ser la causa también de una atritis micótica. La blastomicosis; candidiasis; coccidioidomicosis, criptococosis, histoplamosis y la esporotricosis.

Bacteria borrelia, detrás de la artritis infecciosa

La artritis puede derivarse de una infección por hongos, pero las bacterias también pueden jugar un papel importante en la aparición de esta enfermedad. De hecho, hay un tipo de artritis que se llama Artritis de Lyme. Esta es una infección por borrelia cuya principal diana son las articulaciones, especialmente las de las rodillas.

En muchas ocasiones, este es el único síntoma, la hinchazón y dolor en las articulaciones, de la enfermedad, sin que haya otras manifestaciones sistémicas. Por eso se le llama artritis de Lyme, aunque en muchas ocasiones no se diagnostica como tal. Esta enfermedad puede afectar a todas las edades, depende de la picadura de garrapata.

Paro hay otras bacterias que pueden infectarnos incluso a edades tempranas. Como se señala en el Manual MDS:

  • Un recién nacido puede infectarse por bacilos gramnegativos y staphylococcus aureus.
  • Los niños pequeños, sobre todo durante la lactancia, peuden verse afectados por Staphylococcus aureus, estreptococos, bacilos gramnegativos y Kingella kingae.
  • Los niños más mayores y los adultos pueden intectarse con Staphylococcus aureus, estreptococos y gonococos

Artritis infecciosa aguda y artritis crónica

Los especialistas diferencias entre artritis por infección aguda y artritis crónica. En el primer caso –artritis reactiva, la infección comienza de forma rápida y puede afectar a todo tipo de personas, incluso si están sanas. Esta enfermedad afecta al cartílago de la articulación de una forma rápida.

La artritis infecciosa aguda está causada por virus y bacterias y se han detectado numerosos factores de riesgo:

  • Enfermedades o tratamientos previos: infección articular, prótesis articularo una cirugía articular, las enfermedades crónicas (como la diabetes, el lupus y trastornos pulmonares o hepáticos crónicos), Trastornos que provocan daño articular en curso (incluyendo artritis reumatoideartrosis y artritis causada por una lesión), infección en la sangre, hemofilia, infecciones cutáneas o personas que reciben tratamiento con diálisis.
  • Factores personales: la edad avanzada, el alcoholismo o el uso de jeringuillas para inyectarse fármacos o drogas y las conductas sexuales de riesgo.

Otro tipo de artritis, reactiva, surge de manera lenta y causa la inflamación de la articulación, aunque no esté infectada. Esto puede suceder cuando hay una infección en otros órganos. Los factores de riesgo son:

  • Padecer atritis reumatoide
  • La infección por VIH y la inmunodeficiecia provocada por los fármacos inmunosupresores

Diagnóstico causal de las enfermedades

En Biosalud Day Hospital atendemos a nuestros pacientes con una mentalidad abierta. Esto quiere decir que vamos más allá de la sintomatología y realizamos unos análisis exhaustivos que nos lleven a la causa de la enfermedad.

Como indicábamos anteriormente, “think fungus”, piensa en los hongos. No queremos decir que siempre estén presentes en las infecciones, pero sí que hay que contemplar todas las posibilidades, especialmente cuando un paciente no responde a tratamiento.

Por eso, en Biosalud, además de contar con más de 30 años de experiencia en el tratamiento de infermedades infecciosas y crónicas, hemos desarrollado un departamento de análisis que nos permite determinar la influencia en el organismo de determinados agentes como la borrelia, la candidiasis e incluso la toxicidad por diferentes sustancias en nuestro organismo