Vitamina D, una hormona vital

Vitamina D para la salud

La falta de vitamina D se está relacionando con una mayor mortalidad y contagio por covid-19. Pero el nivel adecuado de vitamina D es importante para el funcionamiento de todo el organismo. Te damos algunas buenas razones para vigilar esta vitamina que, en realidad, es una hormona.

En los últimos meses la vitamina D ha cobrado protagonismo y hemos conocido más sobre sus funciones al relacionarse los contagios y la mortalidad por covid-19 con un bajo nivel de esta vitamina. Aunque se está investigando la causalidad directa entre estos factores, lo cierto es que es que la vitamina D es un gran inmunomodulador en las enfermedades respiratorias.

Pero el covid-19 no es el único riesgo asociado a una baja vitamina D. De hecho, es uno de los más leves si tenemos en cuenta la incidencia de las enfermedades con las que se relaciona- cáncer o enfermedades autoinmunes-.

Nuestra piel es un gran órgano que sintetiza esta vitamina que contribuye al desarrollo de nuestras células, a mantener nuestra salud ósea o a prevenir ciertos tipos de cáncer. Los expertos señalan que la falta Vitamina D es un factor de riesgo de mortalidad entre pacientes sanos por hipertensión, diabetes, enfermedades autoinmunes o cáncer y que puede acelerar el deterioro renal y cardiovascular en personas con enfermedad renal crónica.

¿Por qué es importante la Vitamina D?

La vitamina D mantiene los huesos sanos

La vitamina D permite la absorción de calcio en nuestro cuerpo desde la infancia. Cuando falta, es posible que nuestro sistema óseo no se forme bien o se deteriore con mayor facilidad. Por eso es importante consumir suficiente calcio en la dieta pero también mantener unos niveles adecuados de Vitamina D para absorberlo de forma adecuada.

En la edad adulta son muy frecuentes la osteopenia -pérdida de densidad ósea- y la osteoporosis – debilidad y fragilidad de los huesos- , sobre todo entre las mujeres después de la menopausia. Tomar el sol a diario, asegurarnos unas cantidades adecuadas de vitamina D en la alimentación o tomar suplementos, pueden ayudarnos a mantener este nivel.

Por otra parte, se habla mucho de la relación entre la vitamina D y la salud dental y no es para menos, sobre todo entre personas que tienen que reponer piezas completas por la técnica del implante dental. El nivel adecuado de esta vitamina contribuye a la integración entre el hueso alveolar y el implante, un proceso fundamental para el éxito del tratamiento. 

Vitamina D y prevención del cáncer

Aunque no se puede generalizar asociando unos niveles adecuados de vitamina D con un menor riesgo de cáncer, sí que se han recogido estudios observacionales en torno al cáncer de colon, de próstata o de ovario que afirman que la vitamina D podría proteger. Incluso se concluye que una suplementación con Vitamina D podría reducir la incidencia y la mortalidad a bajo coste. Estas afirmaciones, que recoge el NIH (National Institutes for Health en Estados Unidos) no han encontrado todavía una confirmación. Entonces ¿Por qué se cree que unos niveles adecuados de vitamina D nos protegen?

Si no hay una relación directa, sí se cree que la deficiencia de vitamina D puede influir en diferentes procesos que facilitan el inicio de una neoplasia: el control homeostático de la glucosa, la inestabilidad epigenética o el incremento del cáncer intracelular. Esta argumentación multifactorial serviría para encontrar correlaciones con una mayor agresividad de una cáncer iniciado y resultaría más difícil hallar relación directa con el origen del cáncer, en cada caso.

La función hormonal de la vitamina D

Ni es vitamina ni es una sola. La mal llamada vitamina D es una hormona que tiene efectos sobre todos los órganos y sistemas del organismo. Además de ayudar a mantener los niveles de calcio, esta hormona interviene en la adecuada secreción de insulina del páncreas.

Otras funciones endocrinas de esta hormona tienen relación con la modulación del metabolismo del calcio y el fósforo que permite la absorción del calcio en el intestino o el mantenimiento de la homeostasis ósea.

Caídas frecuentes y dolor

La debilidad muscular y las caídas se encuentran entre los síntomas de una hipovitaminosis D. Cuando el bajo nivel de esta hormona es muy grave, se pueden incluso producir deformidades óseas y raquitismo en los niños.

Los dolores de huesos, los calambres, la debilidad muscular son síntomas frecuentes. Esta miopatía que, además de la debilidad se caracteriza por provocar un dolor difuso, es frecuente sobre todo en las extremidades inferiores.

La Vitamina D cumple además funciones paracrinas que contribuyen a la maduración y diferenciación celular. En relación con el sistema inmunitario, los niveles adecuados de esta hormona modulan el sistema de defensa del organismo y previenen infecciones.

¿Dónde se encuentra la vitamina D?

Las personas sintetizamos la vitamina D en la piel, por contacto con la luz solar. Aunque el proceso es más complejo en nuestro organismo, la exposición a los rayos solares es fundamental.

Al no producir de manera natural esta sustancia, debemos procurarnos una alimentación equilibrada rica en vitamina D como los pescados grasos (salmón, caballa, atúa, sardinas…) bien frescos o en conserva, los huevos, la leche entera (al tener más grasa contiene mayores niveles de vitamina D) y alimentos de origen vegetal como los champiñones o el germen de trigo.

Desde los años 80, además, podemos encontrar en los supermercados alimentos enriquecidos con vitamina D como la leche desnatada y semidesnatada o los cereales para el desayuno, especialmente los orientados al público infantil y el femenino.

Además, es frecuente que el médico recete suplementos de vitamina D cuando los niveles está por debajo de los adecuados ya que con la alimentación a veces no basta. Siempre hay que tomar estos suplementos bajo prescripción médica ya que un exceso de vitamina D en el organismo, también puede ser fatal. Estos suplementos siempre deben ingerirse a la hora de comer ya que esta hormona es liposoluble.

Por otra parte, las personas mayores de 50 años deben vigilar de cerca los niveles de vitamina D ya que la producción de hormonas desciende a partir de esta edad y el organismo tiene que compensar de alguna manera este descenso de parámetros hormonales.

La vitamina D y el Covid-19

Desde las primeras hospitalizaciones por covid-19 se observó que las personas con niveles más bajos de esta hormona, tenían más riesgo de enfermar gravemente. La vitamina D actúa sobre las células T, que actúan como defensa ente virus y bacterias.

Desde Biosalud recomendamos desde el inicio de la pandemia suplementos alimenticios pautados, que pudieran mejorar nuestra respuesta ante las infecciones y en concreto frente al covid-19. Estas recomendaciones siempre se han hecho como complemento a todas las actuaciones que en el día a día tenemos que realizar para evitar los contagios, especialmente el uso de mascarilla y la ventilación de espacios.

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