Preservación de la fertilidad y criopreservación

Congelación lenta y vitrificación

No estamos hablando de ciencia ficción. Hoy en día ya es posible preservar la fertilidad, trasladarla a un momento posterior en el tiempo, bien por comodidad, por decisiones personales, o bien ante el temor a una enfermedad que nos amenaza, por ejemplo, ante un cáncer que puede suponer un tratamiento agresivo con quimioterapia y/o radioterapia.

El avance científico ha hecho posible que hoy puedas preservar tus óvulos jóvenes en las óptimas condiciones hasta el momento en que decidas ser madre. Y lo mismo ocurre con un embrión ya fecundado in vitro o con el semen.

Preservación fertilidad bebe

La edad, la genética, los hábitos de vida o el historial clínico pueden incidir en que la capacidad reproductiva de una mujer se vea reducida ampliamente

Con la  criopreservación, la ciencia hace posible que logremos preservar la fertilidad sin que el tiempo nos gane la partida.

Criopreservar los óvulos, los embriones ya fecundados por medio de la fecundación in vitro (fecundación del óvulo por el espermatozoide en un plato de laboratorio) o bien el semen, es congelar dichos órganos a temperaturas tales que la vida de las células y órganos se paraliza, la vida y también la muerte, ya que a esas temperaturas (entre -80 y -156º C) las reacciones bioquímicas que provocarían la muerte quedan suspendidas.

Hay dos técnicas para la criopreservación: la congelación lenta o la vitrificación, que es una congelación ultra rápida, con la que ganamos que no se produzcan cristales de hielo que podrían dañar el ovocito o embrión

El procedimiento se realiza, en primer lugar, equilibrando los ovocitos o embriones en una solución crioprotectora y colocándolos después en una concentración más alta de crioprotector y sumergiéndolos en nitrógeno líquido a -196º C. La supervivencia que se consigue es muy alta, de un 90 por ciento para los ovocitos y de un 100 por cien para embriones.

Razones para la criopreservación y tipos de tratamiento

Las parejas suelen recurrir a la preservación de la fertilidad o criopreservación , bien por una decisión particular o bien por padecer algún tipo de enfermedad que puede alterar la calidad de los óvulos, del semen, o producir esterilidad.

Existen distintos tipos de tratamiento:

  • Criopreservación de ovocitos (tras un ciclo de estimulación ovárica que permitirá la correcta extracción de los ovocitos)
  • Criopreservación de embriones (es decir óvulos ya fecundados por espermatozoides in vitro)
  • Criopreservación de semen, (normalmente se utiliza en varones previo a tratamientos de cáncer)

La edad ideal para realizar la criopreservación por medio de la vitrificación es antes de los 35 años cuando los ovocitos aún tienen una buena capacidad para conseguir un embarazo. No obstante, hay que hacer pruebas para evaluar esta capacidad. Esta prueba es una ecografía ginecológica para hacer un conteo de folículos antrales, además de medir la cantidad de óvulos y estudiar los antecedentes clínicos personales y familiares.

Usualmente a partir de los 43 años la mujer tiene cantidades bajas de ovocitos capaces y se sugiere no usar esta técnica y acudir a la ovodonación

Preservación fertilidad mujer

El proceso se completará en el momento en que la mujer decida usar los óvulos vitrificados, que es cuando habrá que preparar su cavidad uterina para hacer posible la implantación embrionaria. Para esta implantación ni siquiera es necesario el uso de anestesia, ya que no existe dolor. El proceso dura 10 días más o menos, en los que la interesada deberá visitar la clínica un par de veces.

Cuando la cavidad uterina o endometrio  está preparado se realizará la devitrificación de los óvulos para ponerlos a fecundar con los espermatozoides.

Después de tres días de evolución embrionaria en el laboratorio, se procederá a la selección de los mejores embriones y estos serán transferidos al útero materno.

Hemos hablado más de la criopreservación femenina, pero también se puede criopreservar el semen. Normalmente esto se hace cuando hay pacientes con problemas oncológicos con cáncer de testículos, y esta enfermedad y su tratamiento pueden alterar las propiedades de los espermatozoides o provocar esterilidad en el paciente, por lo que lo ideal es recurrir a esta técnica si se desea tener hijos biológicos.

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