Medicina biológica para la artritis reumatoide

artritis reumatoide y medicina biologica

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica que dificulta progresivamente el movimiento de las articulaciones. Sin embargo, hay estrategias y tratamientos que permiten mantener una buena calidad de vida.

El tratamiento farmacológico de la artritis reumatoide, especialmente los antiinflamatorios y los antiálgicos, acompaña de manera constante a las personas que padecen esta enfermedad y les permite llevar una mejor calidad de vida. Pero ¿cuáles son los efectos de estos medicamentos tomados a lo largo de los años? ¿actúan sobre la causa de la enfermedad?

Si bien son eficaces, este tipo de tratamientos no llegan al origen de la enfermedad. Desde la medicina biológica, entendida en sentido amplio, cada persona puede encontrar estrategias que mejoren su calidad de vida y recibir tratamientos que actúen sobre el sistema inmunitario.

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune de evolución. La inflamación en las articulaciones y el dolor son los principales síntomas aunque no los únicos. Fuera de las articulaciones, los trastornos del sistema digestivo, el cansancio o la temperatura corporal elevada son otros de los síntomas que puede sufrir el paciente. ¿Qué hay detrás de estas manifestaciones de la artritis reumatoide?

Esta enfermedad autoinmune tiene un origen genético en el 60 por ciento de los casos. Aunque se desconoce la causa de la “activación” de esta enfermedad, tenga o no origen genético, sí se sabe que los factores ambientales son importantes impulsores de esta patología. Las intolerancias alimentarias, las infecciones generalizadas, víricas o bacterianas, la candidiasis intestinal, el consumo de tabaco, la obesidad o la periodontitis son algunos de estos factores que se han relacionado de manera directa con la artritis reumatoide.

En un análisis para el diagnóstico de la artritis reumatoide encontramos diferentes tipos de autoanticuerpos o factor reumatoide, incluso años antes de que aparezcan los primeros síntomas. La membrana que recubre las articulaciones, puede inflamarse cuando las células del sistema inmunitario la atacan. Como efecto de la inflamación, la membrana se irá engrosando sin que lo notemos. Cuando el nivel de inflamación llegue a afectar a las articulaciones y al hueso, es cuando detectaremos los primeros síntomas

Uno de los objetivos de la medicina biológica es bloquear esos mecanismos inflamatorios de las articulaciones y para eso, la medicina biológica como enfoque del tratamiento es tan acertada. En Biosalud Day Hospital, además de tratar los síntomas, buscamos reparar la inmunidad del paciente y devolverle su fortaleza. Una vez terminado el proceso, podemos actuar para regenerar los tejidos dañados con diferentes técnicas de PRP.

¿Cuáles son las causas de la artritis reumatoide?

Las causas genéticas están presentes en el 60 por ciento de los casos y siempre actúan los factores ambientales. Además, se ha descubierto que algunos virus y bacterias podrían ser la causa de la artritis reumatoide.

Los factores genéticos no son evitables pero sobre los factores externos sí que podemos actuar para prevenir la artritis reumatoide y numerosas enfermedades. Los metales pesados en el organismo, una dieta rica en alimentos procesados y harinas refinadas, los químicos tóxicos o el estrés oxidativo son factores a evitar en nuestro día a día.

Por otra parte, se ha descubierto que las personas con artritis reumatoide presentan unas bacterias poco frecuentes en la microbiota intestinal. En un artículo publicado en Genome Medicine explican este hallazgo que podría suponer una detección precoz de la enfermedad. Se ha llamado también artritis infecciosa a la artritis provocada por la enfermedad de Lyme.

La alimentación como parte del tratamiento de artritis reumatoide

La alimentación y el estilo de vida son fundamentales para controlar el dolor y la inflamación y devolver cierta calidad al día a día de los pacientes de artritis reumatoide.

¿Qué alimentos debemos incluir en nuestra dieta?

Omega 3. El salmón ahumado y pescado azul en general y el aceite de oliva virgen extra (AOVE) son algunos de los alimentos que contienen ácidos grasos Omega-3. Se ha demostrado que estos alimentos contribuyen a la producción de moléculas que combaten la inflamación y que los pacientes que incorporan estas sustancias a su dieta, reducen el consumo de antiinflamatorios, presentan menos dolor y una menor intensidad en la rigidez matutina.

Alimentos frescos, frutas y verduras. La fibra de las frutas, las legumbres o los cereales ayudan a reducir la inflamación ya que afecta a los niveles de proteína C reactiva en sangre, un indicador de inflamación. Las fresas, los alimentos ricos en vitamina C o las verduras de hoja verde. Tradicionalmente se desaconsejaba el consumo de solanáceas pero en la actualidad no se considera que la cantidad de alcaloides tóxicos es escasa o nula. Eso sí, en todos los casos es recomendable cocinar las verduras.

Cúrcuma. La cúrcuma contiene un componente activo, la curcumina, con grandes propiedades antiinflamatorias que, en consecuencia, ayuda a reducir el dolor. Esta especia puede ingerirse mezclada con los alimentos o en formad e pastilla, como complemento alimentario.

El ejercicio físico en el tratamiento de la artritis reumatoide

Lejos de aumentar el dolor, un ritmo de vida más saludable con la práctica de ejercicio adecuado como caminar, nadar o montar en bici, es muy beneficioso para las personas con artritis reumatoide. La movilidad de las articulaciones y la fuerza de los músculos, la capacidad aeróbica o el mantenimiento de la masa ósea llevan a una mayor calidad de vida e independencia de los pacientes.

Las recomendaciones para hacer ejercicio con artritis reumatoide son:

  • Debe comenzar con un fisioterapeuta o especialista que le recomiende los ejercicios más adecuados a sus características.
  • La intensidad y frecuencia del ejercicio debe ser progresiva.
  • La actividad debe adaptarse a la evolución de la enfermedad, pero siempre de manera activa.
  • Los ejercicios no deberían imponer un gran impacto sobre las articulaciones.
  • La vida activa, en general, nos mantiene en movimiento.

Medicamentos de origen biológico

Como mencionábamos al inicio, el tratamiento farmacológico que trata los síntomas, está basado en analgésicos, corticoides o antiinflamatorios no esteroideos.

Al igual que el tratamiento sobre el sistema inmunitario que desarrollamos en Biosalud Day Hospital, hay medicamentos que modifican el curso de la enfermedad. Son tratamientos biológicos conocidos como FAME, fármacos antireumáticos modificadores de la enfermedad. El objetivo de estos medicamentos es regular el sistema inmune.

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