Envejecimiento del tejido cerebral

La quelación para detener el deterioro mental 

A medida que pasan los años, notamos en nuestro cuerpo el paso del tiempo. Perdemos fuerza y masa muscular y también hueso, lo cual disminuye la resistencia mecánica del esqueleto. Si estamos lesionados, nuestros tendones y ligamentos tardan más en repararse. El efecto oxidante de los radicales libres hace que las fibras de elastina y colágeno en nuestra piel se deterioren, perdiendo elasticidad. Pero el aumento de la esperanza de vida en el siglo pasado y en éste, hace que no sea raro encontrar personas que con 80 y 90 años están alerta y en perfectas condiciones de agudeza mental.

La memoria es una de las funciones cognitivas más afectadas por el envejecimiento. Durante la adolescencia y los 20 años de edad, la memoria está en su mejor momento. Sin embargo, cuando envejecemos se hace más difícil recordar numerosos detalles a menos que hagamos un esfuerzo consciente.

envejecimiento cerebral

Una de las formas de memoria que se ve más afectada es la memoria incidental, la clase de memoria que te permite recordar las cosas de forma automática y prácticamente sin esfuerzo. Este es el tipo de memoria que se utiliza, por ejemplo, para describir escenas de una película en detalle inmediatamente después de salir de la sala de cine

La memoria hace que recordemos un número de teléfono, el domicilio de un contacto en el móvil, seguir una conversación, etc. El envejecimiento del cerebro produce una desaceleración de la velocidad de procesamiento. Este descenso en el rendimiento de la memoria podría explicar al menos en parte por qué la memoria a largo plazo también disminuye con la edad.

Esa expresión tan común de “tener una palabra en la punta de la lengua” se explica porque nuestra capacidad de recuperar información se ve afectada también por el transcurso de los años.

Asimismo, durante décadas, algunas personas pierden parte de su capacidad para enfocar su atención en los aspectos relevantes de un conjunto de información. Debido a que estas personas se distraen con detalles irrelevantes, sus procesos de razonamiento se vuelven más lentos.

Algunos autores distinguen entre inteligencia fluida y cristalizada. La inteligencia fluida es la clase en la que aplicamos la atención y la memoria para procesar rápidamente las nuevas piezas de información.  En contraste, la inteligencia cristalizada se asocia más con el conocimiento  y el vocabulario que adquirimos a lo largo de nuestra vida.

Pero lo más importante a recordar sobre el envejecimiento normal del cerebro puede ser que las repercusiones cognitivas del envejecimiento cerebral varían enormemente de un individuo a otro. Para la mayoría de la gente, estos impactos suelen ser mínimos, pero para algunas personas, pueden ser tan graves como para causar enfermedades  como la demencia de tipo Alzheimer.

El deterioro intelectual no es inevitable hasta una edad avanzada. Y cuando se produce un descenso a menudo no interfiere en la vida diaria y no significa necesariamente el inicio de la demencia. Por otra parte, además de los propios mecanismos compensatorios naturales del cerebro, las personas pueden utilizar los artificiales, como son los dispositivos nemotécnicos, listas y calendarios. Por no hablar de la sabiduría adquirida con la edad.

Muchas veces las pérdidas de memoria (no recordar donde hemos dejado las llaves, si hemos dejado el grifo abierto o un calefactor encendido) se deben al inicio de un proceso de envejecimiento del tejido cerebral. Podemos solucionar esto de varias formas, y una de ellas es usando la  técnica de la quelación.

La terapia de quelación implica el uso de productos químicos para adherir metales y acelerar su eliminación del cuerpo. Los metales removidos incluyen metales pesados ​​nocivos y tóxicos como el plomo y el mercurio, y también minerales esenciales como el calcio, el zinc y el magnesio, que juegan un papel importante en la salud y la enfermedad.

Envejecimiento del cerebro. Quelación

La quelación se prescribe para tratar trastornos  de “sobrecarga de metales”. Estos incluyen enfermedades genéticas raras como la enfermedad de Wilson (sobrecarga de cobre) y la talasemia (sobrecarga de hierro), en las que los niveles tóxicos de metales específicos se acumulan en la sangre.  La redistribución de los metales del cerebro es un área de investigación emergente que está dando resultados prometedores.

Las terapias de quelación sistémicas están diseñadas para reducir los niveles de metales en todo el cuerpo, sobre todo en la sangre.

Por ejemplo, aunque el calcio es un mineral esencial para los seres humanos, se cree que el calcio en la sangre puede contribuir a la formación de placas en las arterias, una enfermedad llamada aterosclerosis. Esto puede conducir a enfermedad de las arterias coronarias y en ocasiones a la muerte.

En Biosalud, practicamos la terapia de quelación para que el calcio, las grasas y los metales pesados como plomo, cromo, hierro, aluminio, mercurio, cadmio y vanadio, altamente nocivos, al encontrarse en la circulación, en las paredes de las arterias y en las articulaciones, sean arrastrados por la sustancia quelante y eliminados por la orina, desintoxicando el organismo y reactivando funciones vitales esenciales y aumentando la oxigenación y vitalidad de todo el organismo.

Esta técnica se utiliza desde hace años en EEUU como tratamiento preventivo en pacientes que han sufrido algún episodio de infarto o angina de pecho. Por ello se le llama el By Pass químico, ya que evita la cirugía y cateterismos en muchos casos.

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