El plástico, un peligro para la naturaleza y un riesgo para nuestra salud

envases de plástico seguros

¿Cuántas botellas de agua mineral consumes al año? ¿Alguna vez has pensado si ese envase es seguro? La industria alimentaria utiliza compuestos que pueden afectar a nuestra salud. Te enseñamos a diferenciarlos.

El plástico se presenta en la actualidad como uno de los grandes enemigos del planeta, cada año vertemos al mar ocho millones de toneladas de este material no degradable y muy contaminante. Este, que es un problema directo para el medio ambiente, lo es también para las personas; el plástico afecta a la sostenibilidad del planeta y por tanto a nuestra salud. Pero los riesgos no son sólo estos ¿pensamos en los envases de los que bebemos o comemos? El plástico es un derivado del petróleo, contaminante en su producción y en su deshecho. Además, el plástico contiene sustancias tóxicas que pasan al material que contienen (alimentos, agua…).

Algunos plásticos son más nocivos para la salud que otros, depende de las sustancias con las que se componga. Os explicamos cuáles son los componentes más nocivos y cómo pueden afectarnos:

  • Bisfenol-A o BPA: encontramos este compuesto en la mayoría de los plásticos y es una de las 800 sustancias que se conocen como “disruptor endocrino”. Es decir, un agente externo que es capaz de alterar el sistema hormonal de las personas.

Aunque en la mayoría de los casos no hay estudios que acrediten sus efectos negativos sobre la salud, lo cierto es que la OMS publicó la lista de estas sustancias en el año 2013 y la única medida que se ha tomado hasta ahora es la advertencia sobre su uso. El bisfenol-A sólo está prohibido para los biberones de bebé pero está presente en los tapones de las botellas o en los revestimientos de las latas de conserva.

El consumo de BPA puede influir en la fertilidad masculina, deteriorar la función autoinmune, en el cáncer de mama o de próstata, en la pubertad temprana o provocar alteraciones cromosómicas. Por eso está totalmente desaconsejado su uso.

¿Cómo podemos ver si en envase que elegimos, contiene este material? En todos los envases encontrarás un triángulo con una numeración del 1 al 7. Bien, pues la menos recomendada para el consumo es la que lleva el número 7, una clasificación en la que caben numerosos compuestos químicos y casi todos, tóxicos, entre ellos el BPA. El motivo por el que las autoridades sanitarias advierten sobre esta sustancia sin retirarla del mercado es algo que cuestionan muchos expertos y desaconsejamos su uso.

  • Ftalatos: estas sustancias se añaden a los plásticos para aportarles flexibilidad pero están presentes en muchos otros materiales como el esmalte de uñas, la ropa o los perfumes. Dentro de nuestros hogares, podemos encontrarlos en los envases de plástico, en el plástico que recubre algunos instrumentos de cocina o en los materiales antiadherentes y son peligrosos porque migran a los alimentos con facilidad.

Estas sustancias también actúan como disruptores hormonales; alteran los niveles de hormonas sexuales, causan infertilidad y podrían tener efectos sobre la tiroides, las alergias, la obesidad o el crecimiento de células cancerosas.

En el año 1999 la Comisión Europea prohibió el uso de estas sustancias para los juguetes de bebés. Y niños. David Byrne, Comisario responsable de la salud y la protección de los consumidores, y Erkki Liikanen, Comisario responsable de las empresas y la sociedad de la información, presentaron de forma conjunta esta iniciativa declarando que “Hemos recibido dictámenes científicos que indican que los ftalatos constituyen un serio riesgo para la salud humana, y hemos decidido reaccionar inmediatamente cuando los científicos han llegado a la conclusión de que los tests de que se dispone para controlar estos productos no aportan una garantía fiable de protección”.

Si no se ha prohibido el uso de estas sustancias es porque no se ha demostrado la relación directa entre su consumo y las enfermedades. Sin embargo, sí que sabemos que los efectos pueden aparecer a largo plazo e incluso provocar alteraciones que pasen entre generaciones sin que pueda determinarse una causa

¿Qué plásticos son seguros para la salud?

Cuando compres un envase de plástico, asegúrate que la numeración que aparece dentro del dibujo del triángulo del envase, es 5, 2 ó 4. Nunca consumas alimentos ni agua embotellada si está marcada con el número 7 ya que en esta clasificación están comprendidas diferentes sustancias tóxicas. . Sólo hay una excepción como verás más adelante.

Por otra parte, desaconsejamos la reutilización,  especialmente cuando se ha sometido al envase a cambios de temperatura. También es importante no guardar los envases de plástico cerca de productos químicos o de fuentes de calor.

Entonces, ¿qué envases utilizamos?

El mejor envase para el agua es una botella de vidrio. Se trata de una opción segura para nuestra salud y para el medio ambiente. Si no puedes utilizar una, asegúrate cuando compres en el supermercado que la botella de plástico lleva la numeración 5, preferentemente, o 2 y 4 (estas trata de no reutilizarlas). Un tipo de material muy recomendado es el tritán que, curiosamente, pertenece a la clasificación numero 7 (es el único compuesto no tóxico dentro de esta clasificación).

También se están usando en la actualidad las botellas de aluminio, aunque, entre estas debemos escoger aquellas de aluminio anodizado, que recibe un tratamiento especial para que no se desprenda la capa interior de la botella. En cualquier caso, debemos proteger estos materiales de golpes que los deterioren, ya que se incrementarían las posibilidades de trasvase de aluminio al agua.

En Biosalud Day Hospital defendemos un consumo responsable con nuestra salud y con el entorno. Aunque nuestra forma de consumo actual no nos lo ponga fácil, podemos elegir qué alimentos tomamos y cómo lo hacemos.

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Comentarios

    1. Biosalud Day Hospital Autor

      Depende de la botella pero es posible que cada país tenga su propia normativa sobre esta señalización, especialmente fuera de Europa.

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