Defensa contra el cáncer derivada de las células B humanas

Un anticuerpo del sistema inmune ataca las células cancerosas

Un equipo de investigación del Duke University Medical Center ha desarrollado un anticuerpo a partir del propio sistema inmune del organismo que ataca preferentemente a las células cancerosas.

nuevo enfoque en la batalla contra el cancer

El anticuerpo actúa dirigiéndose a un mecanismo de defensa natural que explotan los tumores de cáncer. Las células en el cuerpo utilizan esencialmente un sistema de seguridad que se basa en ciertas proteínas para proteger la superficie de la célula y mantener su seguridad. Estas proteínas ayudan a la célula a evitar la lesión e  incluso la muerte por  la activación no deseada del sistema inmune.

En un artículo publicado en Internet el 5 de mayo de 2016, en Cell Reports, el equipo de Duke describe el funcionamiento de un anticuerpo que combate el cáncer, que ellos descubrieron, desarrollado y probado en líneas celulares y modelos animales. El anticuerpo desmantela una parte específica del sistema de defensa de una célula de cáncer y luego emplea varios mecanismos de ataque.

“Este es el primer anticuerpo completamente humano desarrollado como una terapia contra el cáncer, lo cual es muy diferente de otros métodos de inmunoterapia”, dijo el autor principal, Edward F. Patz, Jr., MD, the James y Alice Chen Profesor de Radiología y profesor en el Departamento de Farmacología y Biología del cáncer en Duke.

Patz y sus colaboradores – incluyendo los directores del Instituto de Vacunas Humanas de Duke, que han ido avanzando en el desarrollo de anticuerpos para una vacuna contra el VIH – comenzaron con la observación de que algunos pacientes con cáncer de pulmón tienen tumores en fase inicial que nunca progresan a enfermedad avanzada.

Una de las características que separaban a estos pacientes de los que tenían tumores más letales era la presencia de anticuerpos contra una proteína llamada factor de complemento H, o CFH, que protege a las células de un ataque del sistema inmune.

El CFH funciona previniendo la activación de una respuesta inmune importante. Inhibe el depósito de una proteína complemento C3b en la superficie celular. El complemento C3b inicia la degradación de la membrana celular, lo que finalmente conduce a la muerte celular.

La proteína CFH protege a las células de un ataque del sistema inmune

Una vez que se identificó el anticuerpo para CFH, Patz y sus colegas trataron de explorar cómo esta respuesta inmune podía optimizarse como una terapia contra el cáncer. Fundamental para ese esfuerzo fue encontrar una forma de producir anticuerpos que reconocían la misma parte exacta de  CFH que los autoanticuerpos para los pacientes con cáncer en etapa temprana, asegurando así que los anticuerpos tendrían una afinidad particular por las células cancerosas.

Patz y sus colegas combinaron las células blancas de la sangre de pacientes con cáncer que producían anticuerpos CFH y luego aislaron y clonaron los genes de anticuerpos a partir de células inmunes individuales que fabrican los anticuerpos específicos.

Este fue un proceso eficiente que permitió a los investigadores producir anticuerpos maduros que reconocían  la misma región de CFH a la que iban dirigidos los sistemas inmunes del paciente original, conduciendo por tanto al ataque de las células cancerosas, y no de las células sanas.

Los investigadores entonces probaron los anticuerpos en varias líneas celulares de cáncer, incluyendo el cáncer de pulmón, gástrico y de mama en platos de laboratorio, y en tumores en ratones vivos. Y hallaron que los anticuerpos causaron la muerte celular del tumor, sin efectos secundarios obvios. Los anticuerpos también parecieron desencadenar una respuesta inmune adaptativa adicional cuando las células dañadas mandaban señales para reclutar un ejército de linfocitos, creando un ataque sistémico potencialmente más letal.

“Creemos que ésta podría ser la respuesta celular adicional que podría potencialmente tener el impacto más profundo en el cáncer con resultados a largo plazo”, dijo Patz, señalando que serían necesarios más análisis para comprender todo el potencial del enfoque.

“Esto podría representar un enfoque totalmente nuevo para el tratamiento del cáncer, y es emocionante porque el anticuerpo mata selectivamente las células tumorales, por lo que no tiene efectos secundarios significativos para lograr el control del tumor”, dijo Patz. “Creemos que podemos modular la respuesta inmune y dejar que el propio sistema inmune del cuerpo se haga cargo, ya sea matando el tumor o parando su crecimiento.

Fuente: Science Daily

También puede interesarte



Envía un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios