Candidiasis, todas las respuestas

infección por candidiasis

La infección por cándida es una dolencia más común de lo que parece y afecta a numerosas personas sin que sean conscientes de ello porque, para muchos, es la gran desconocida

Hay casos a nivel gástrico, renal, genital, pulmonar e incluso del sistema nervioso central. La infección por cándida puede aparecer en casi todo nuestro cuerpo. Se trata de una dolencia más común de lo que se piensa y son muchas las personas que tienen candidiasis. Unas la padecen de forma recurrente y otras, ni siquiera son conscientes de que la tienen. De hecho, se habla de ella como una epidemia oculta en nuestro tiempo.

Si tienes molestias intestinales, sientes pesadez e hinchazón después de algunas comidas, sufres digestiones pesadas, tienes gases intestinales, estás irritable y te enfadas con facilidad o tienes bajones emocionales y no sabes por qué, es posible que padezcas una candidiasis. ¿Quieres saber más sobre esta patología? Estos son algunos aspectos que igual no sabías y que te ayudarán a conocerla, reconocerla y a hacerle frente.

¿Qué provoca la candidiasis?

La candidiasis es una infección causada por el crecimiento excesivo de la Candida Albicans, un hongo que, normalmente, vive en tu intestino en armonía y equilibrio gracias a la acción de la flora bacteriana. Pero cuando esta se altera, el hongo escapa al control de tus defensas naturales, se multiplica y, a veces, puede volverse demasiado abundante, extenderse a diversas partes del cuerpo y desarrollarse allí.

Entre los factores que pueden favorecer su desarrollo, figuran desde una dieta rica en carbohidratos, un exceso de ingesta de azúcar, el abuso del alcohol o un bajo consumo de verduras y de alimentos no procesados, hasta un tratamiento prolongado con antibióticos, el consumo de anticonceptivos y esteroides o el estrés y la falta de descanso.

¿Cuáles son sus principales síntomas?

Cuando crece, la cándida puede extenderse a diferentes partes del cuerpo. Por eso, los síntomas pueden ser diferentes y afectar de forma distinta:

  • En el aparato digestivo, los síntomas suelen ser gases, hinchazón, mala digestión, estreñimiento, diarrea, ardor, mal aliento o síndrome del intestino irritable, entre otros.
  • También hay síntomas somáticos y alergias que se presentan como hormigueo, congestión nasal, migrañas, dificultad para respirar, presión en el pecho, pérdida de peso o falta de deseo sexual
  • Puede manifestarse como una fatiga crónica, pérdida de memoria, insomnio, trastornos del sueño, frecuentes cambios de humor o nerviosismo
  • Cuando afecta a la piel, el pie de atleta, los sarpullidos crónicos, el picor anal o la urticaria son sus síntomas más comunes.
  • En el aparato genitourinario pueden aparecer Infecciones vaginales, prurito vaginal, insatisfacción en la vida sexual, retención de líquidos, problemas de próstata,…

Es una enfermedad leve que puede llegar a ser peligrosa en algunos casos

De todas las infecciones fúngicas, la candidiasis es la más frecuente en España. Según se publicó en el artículo “Aspectos actuales de las enfermedades invasoras causadas por Cándida y otros hongos levaduriformes” de Javier Pemán y Guillermo Quindós, esta patología causa mortalidad y es que, aunque para la mayor parte de los afectados la candidiasis es una enfermedad leve, en algunos casos puede ser peligrosa, sobre todo entre pacientes que se encuentran en la UCI o personas con inmunodeficiencias, ya que, en estos casos, la cándida puede pasar a la sangre y provocar infecciones más graves. Además, un nuevo estudio llevado a cabo por el doctor David B. Corry revela que la Candida albicans puede causar problemas de memoria y anomalías cerebrales que se parecen a las características del Alzheimer.

 

¿Sabías que el bazo puede ser un órgano clave para combatir la candidiasis?

Una reciente investigación de un equipo del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC) sugiere nuevas terapias para acabar con la candidiasis. El estudio describe una estrategia del sistema inmune para combatir la infección provocada por cándida, en la que el bazo funciona como un “cuartel general” donde las defensas se ponen a punto para acabar con la infección. ¿Cómo? De acuerdo con los resultados de la investigación, cuando los monocitos del bazo detectan la infección, comienzan a producir Interferón tipo 1 (IFN-1). Este, a su vez, induce la liberación de IL-15, la molécula que se encarga de activar a las células NK (que son las que detectan y eliminan infecciones por virus). Y estas activan los neutrófilos, que viajan hasta donde está la infección para acabar con el hongo.

 

¿Cuál es la mejor forma de detectarla?

Si tienes alguno de los síntomas asociados a la infección por cándida, una forma rápida de comprobar si padeces una candidiasis es realizarte una sencilla prueba en tu casa: el CANDITEST®. Este test de Biosalud, no es más que un análisis de orina, que permite medir hasta 77 parámetros de salud, como la existencia de infecciones por bacterias y hongos intestinales, marcadores del metabolismo de los ácidos grasos, carbohidratos, oxalatos, ciclo de Krebs, neurotransmisores pirimidinicos, ácido fólico.

 

Un tratamiento eficaz, personalizado y natural

Si el diagnóstico es candidiasis, en Biosalud podemos ayudarte a acabar con la infección. Protocolizaremos un tratamiento médico completamente personalizado, puesto que la misma causa no afecta de la misma forma a cada individuo. Eliminaremos los factores que provocan el crecimiento incontrolado de la cándida en tu organismo, aplicando, según cada caso, antifúngicos naturales, ozonoterapia, fotonterapia, terapia de Biorregulación electromagnética o una hidroterapia de colon.

 

¿Puedo combatir la enfermedad con la alimentación?

Pero además del tratamiento, tienes un aliado más cerca de lo que crees. La dieta es la principal defensa contra la cándida.. Siempre hay que limitar la ingesta de cualquier alimento que dé de comer a la levadura, como el alcohol, el azúcar y los edulcorantes dietéticos. Igualmente hay que eliminar los productos altamente procesados y apostar por aquellos saludables y orgánicos. Que no falten en tu alimentación las verduras de hoja verde, cebolla, puerro, tomate, legumbre (excepto guisantes), aguacate, quinoa y arroz integral, harinas de trigo sarraceno o espelta, germinados, pescado y pollo o huevos, así como un buen probiótico.

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