Intolerancia a la lactosa. Prueba para detectarla

El análisis genético FOODGEN®, un test para la fiabilidad

FoodGen® de Biosalud es un estudio genético que analiza los 20 genes relacionados con las necesidades de vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, incluyendo la intolerancia genética al gluten y a la lactosa.

Los genes determinan nuestros requerimientos nutricionales y el FoodGen® se encarga de personalizarlos.

¿Te sientan mal los lácteos?

La intolerancia a la leche y a todos los derivados lácteos es un problema cada vez más común en España y en el resto de Europa Central, produciéndose en el 30%-50% de la población. Los síntomas que podemos experimentar son variados y en ocasiones pueden incluso pasar desapercibidos. Algunos de los síntomas más comunes son: gases y flatulencias, retortijones, hinchazón de estómago, sensación de mal estar, cansancio, problemas cutáneos, nerviosismo,….. Todos estos síntomas vienen derivados de la ingesta de alimentos que contienen lactosa.

Intolerancia a la lactosa

¿Qué es la lactosa y por qué podemos ser intolerantes a ella?

La lactosa es un azúcar presente en la leche de los mamíferos y que se puede encontrar en multitud de los alimentos que consumimos habitualmente. Es importante saber que no sólo la leche contiene lactosa sino que hay muchos alimentos que en su preparación se les añade éste azúcar y que, por lo tanto, también pueden producirnos los síntomas citados anteriormente. Alimentos tales como queso, yogures, helados,…. son algunos ejemplos de productos que la contienen.

El intestino delgado de los humanos normalmente produce una enzima que se encarga de digerir la lactosa. Esta enzima se llama Lactasa y su papel es fundamental para poder absorber correctamente la lactosa. Para evitar cualquier tipo de problema en nuestro intestino, es necesario que los niveles de dicha enzima sean los correctos o de lo contrario seremos incapaces de digerir los alimentos con lactosa y, por lo tanto, sufriremos las consecuencias.

La intolerancia a la lactosa cada vez aparece en mayor número de personas en España y el tipo de intolerancia más común es la denominada Intolerancia a la Lactosa Primaria o Hereditaria. Cuando nacemos los niveles de lactasa se encuentra en su punto más alto y, gracias a ello, somos capaces de digerir sin problemas la leche materna. Sin embargo, la actividad de la lactasa comienza a disminuir conforme pasan los años. Esta disminución está regulada por nuestros genes y normalmente, viene heredada de nuestros padres. Debemos tener muy presente que es un síntoma hereditario, es decir, que si un miembro de la familia es intolerante, es muy probable que alguno de sus padres o sus hijos también lo sea.

¿Cómo puedo saber si soy intolerante a la lactosa?

En Biosalud® gracias a nuestra dilatada experiencia de más de 30 años en la medicina biológica, hemos desarrollado el análisis genético FOODGEN® mediante el cual gracias a una muestra de células de la boca podremos saber en un periodo de unas 3 semanas si somos intolerantes a la lactosa y al gluten. Es importante que tengamos en cuenta que como es una intolerancia genética, no se corregirá y, por lo tanto, debemos tomar medidas.

¿Qué debo hacer si soy intolerante?

En caso de ser intolerantes a la lactosa disponemos de varias opciones.

Lactasa. Comprimidos

Lo principal es disminuir el consumo de lácteos y productos que contengan lactosa. La opción más drástica sería dejar de tomarlos, pero para las personas que no puedan vivir sin el sabor de un vaso de leche o de un trozo de queso, pueden optar por tomar comprimidos de lactasa antes de comer este tipo de alimentos. Así ayudarán a su intestino a digerirlos mejor y con ello evitaremos posibles problemas de salud.

La Lactasa

Hoy en día la intolerancia a la leche es muy común en la población adulta. Se estima que el 58% de la población española es intolerante, y lo más grave de todo, es que muchos de ellos todavía no lo saben.

lactasa

La lactosa es el azúcar de la leche, compuesto por glucosa y galactosa. Podemos encontrar la lactosa en la leche de todos los mamíferos, como las vacas, ovejas, cabras…

Nuestro organismo solo puede absorber azúcares simples, por lo que para que la lactosa presente en la leche sea absorbida, es necesario su desdoblamiento en los dos azúcares por los que está compuesta: galactosa y glucosa. Para poder llevar a cabo ese desdoblamiento, y consiguiente absorción en el intestino delgado, es necesario que entre en juego una enzima denominada lactasa.

El problema de la intolerancia a la lactosa se encuentra en el déficit de esta enzima, que no permite la absorción de la lactosa. Hay varios tipos de intolerancia a la leche. El primero es genético e incurable, aparece conforme va aumentando la edad, las personas producen lactasa en cantidades nulas o inferiores a las necesarias.

La lactosa al no poderse absorber en el intestino delgado, pasa al intestino grueso sin haber sido absorbida o parcialmente absorbida. Allí las bacterias presentes en el intestino grueso descomponen la lactosa y produce multitud de síntomas: naúseas, gases, hinchazón abdominal, diarreas ácidas, dolor abdominal, cansancio, problemas cutáneos…

Hay una intolerancia que no es genética y es temporal y curable, que se produce secundaria a otras patologías como el síndrome de Crohn, celiaquía, intolerancia a las proteínas de la leche, toma de antibióticos, situaciones de malnutrición…

También puede interesarte



Envía un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios