Fibromialgia, una enfermedad que va más allá del dolor

La fibromialgia y el dolor

El 12 de mayo se celebra el Día Internacional de la Fibromialgia para concienciar sobre esta dolencia

Si te sientes cansado, si tienes dolores musculares, sufres entumecimiento o calambres en las piernas; si te cuesta conciliar el sueño o tu sueño no es reparador; si tienes problemas de concentración y de memoria e incluso intestinales, es posible que sufras fibromialgia. Se trata de una enfermedad poco conocida, pero más común de lo que se piensa, ya que, según diferentes estudios, la padece entre el 2% y el 4% de la población española, o lo que es lo mismo, cerca de dos millones de personas, de las cuales, el 85% son mujeres.

Con el fin de concienciar a la población global sobre esta dolencia y subrayar las dificultades por las que pasan quienes la padecen, el 12 de mayo de cada año se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia y de la Fatiga Crónica. La fecha fue seleccionada para conmemorar el nacimiento de Florence Nightingale, fundadora de la primera escuela de enfermería moderna y quien se cree sufrió esta enfermedad.

La fibromialgia es un cuadro o síndrome biopsicosocial, que tiene muchos y variados síntomas y signos, pero que combina tres factores: dolor de moderado a severo en los músculos y las articulaciones, junto con alteraciones del sueño y fatiga profunda. Aunque es una enfermedad que no pone en peligro la vida de quien la padece, sí que puede resultar muy limitante. Además, a menudo, esta dolencia se diagnostica mal o no es reconocida y se complica con trastornos del estado de ánimo y de ansiedad.

Unas causas todavía desconocidas

En cuanto a las causas de la enfermedad, todavía son desconocidas. A menudo, se la ha atribuido a causas psíquicas. Sin embargo, algunos estudios recientes indican que detrás de la fibromialgia podría haber un trastorno nervioso.

Así lo pone de manifiesto Marco Loggia, de la Harvard Medical School, cuando afirma que las intensas sensaciones de dolor que provoca la fibromialgia pueden deberse a una alteración en el sistema de recompensa cerebral. Los pacientes con esta enfermedad tienen impulsos nerviosos más débiles ante el dolor, lo que explicaría también que el efecto de los analgésicos y los opiáceos en ellos sea más pequeño.

Según otro reciente descubrimiento, resultado de las investigaciones realizadas por Nurcan Uceyler y sus colaboradores en la Universidad de Wurzburgo, el número de fibras nerviosas pequeñas en los pacientes con fibromialgia es menor, aunque tampoco está demostrado que esto sea debido a la enfermedad o simplemente es un síntoma de otro proceso. También hay estudios que indican que la enfermedad podría deberse a un proceso inflamatorio, ya que se han descubierto variantes genéticas ligadas con las citoquinas inflamatorias.

Por su parte, la medicina biológica se preocupa de buscar la causa o factores activadores de la enfermedad y hacer un diagnóstico basándose en los síntomas del paciente. Para este tipo de medicina, la fibromialgia siempre se acompaña de infecciones víricas o bacterianas, como el Lyme, o intoxicación por metales pesados, pH ácido, stress oxidativo,…

El 80% de las fibromialgias son una enfermedad de Lyme

En Biosalud, llevamos largo tiempo tratando la fibromialgia. Lo primero que hacemos es estudiar las causas. Y dentro de éstas, la más frecuente y que subyace en el 80% de los casos es una enfermedad de Lyme. No es una fibromialgia como tal, sino que es la manifestación de una dolencia que se produce por la picadura de un mosquito o garrapata, que infecta a la persona con la bacteria borrelia burgdorferi.

La enfermedad de Lyme es una gran imitadora de otras enfermedades y los síntomas que produce son muy similares a los de la fibromialgia (cansancio extremo, síntomas reumáticos y neurológicos, entre otros). Esta similitud entre una y otra hace que, a menudo, se confundan. Por eso, cuando tratamos a un paciente con esos síntomas analizamos saber si se trata de una enfermedad de Lyme. Si es así, un tratamiento sintomático no va a solucionar el problema. Es más, un tratamiento con antibióticos a largo plazo puede provocar efectos secundarios de gravedad y no hacer nada para aliviar los síntomas de la fibromialgia.

Para descartar que existe una enfermedad de Lyme, en Biosalud contamos con el test del Lyme, el Lymecheck. También serán necesarios el Inmunocheck, el perfil linfocitario y el protéico, el Canditest y/o el Koprocheck, para estudiar el intestino, la medición de la oxidación celular (FORT) y la capacidad antioxidante (FORD), el pH urinario, los metales pesados (Heavymetalscheck), la composición mineral, los biocatalizadores, e incluso un estudio bioenergético (Análisis RAH o incluso Biocheck Scanner).

Cuando hayamos fijado el diagnóstico y hayamos descartado otras enfermedades, aplicaremos un tratamiento personalizado que corrija las desviaciones desde el punto de vista biológico que tenga esa persona. Todo lo que esté funcionando mal lo vamos a regular y a eliminar las causas que están provocando la fibromialgia. El resultado es mucho más efectivo y nos permitirá curar los síntomas de la fibromialgia.

Enfermedades crónicas e infecciosas
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