Precauciones contra la enfermedad de Lyme en los paseos de otoño

prevención de la enfermedad de Lyme

La probabilidad de ser picado por una garrapata en esta época del año es mayor, así que no hay que olvidar extremar las precauciones si se va a pasear por el campo y así evitar ser infectado con la Borrelia Burgdoferi

Ya está aquí el otoño. Y con él, la caída de las hojas y la temporada micológica. Ya sea para disfrutar del contraste de tonalidades que ofrece la naturaleza en esta época o para coger setas, los paseos por el campo y por el bosque se han convertido en una afición otoñal que cada vez atrae a más gente. Son actividades poco peligrosas, sin embargo, es mejor que las hagas tomando ciertas precauciones, especialmente frente a las garrapatas, un parásito frente al que no hay que bajar la guardia, ya que una picadura te puede cambiar la vida . Sobre todo, si está infectada con Borrelia burgdorferi, bacteria causante de la Enfermedad de Lyme.

Las garrapatas son parásitos que necesitan compartir hábitat con los animales de los que se alimentan. Son habituales en animales salvajes como ciervos, corzos, jabalíes, zorro o roedores. Aunque también se pueden encontrar en vacas, ovejas, perros,… Y no solo eso, muchas están en la vegetación, esperando pacientemente a que llegue un animal del que alimentarse. Es por eso que aparecen con mayor densidad en bosques con sotobosque abundante, matorrales o herbazales.

País Vasco, Navarra, Cantabria, Asturias, La Rioja, Galicia y partes de Castilla León son las zonas geográficas españolas en las que tiene presencia la garrapata de patas negras, especie causante de la transmisión de la bacteria causante de la enfermedad de Lyme. Y es que en esta zona norte, estos parásitos encuentran todo lo que necesitan: temperaturas poco extremas, elevada humedad y abundancia de fauna y ganado en extensivo.

Sencillas medidas que ayudan a prevenir la Enfermedad de Lyme

Por eso, si tienes previsto disfrutar de unos días de paseo por el campo, contemplando el maravilloso paisaje otoñal, cogiendo setas o simplemente desconectando de la rutina diaria, desde Biosalud, recomendamos aplicar unas sencillas medidas, que te permitirán disminuir las posibilidades de infección:

  • Usa repelentes contra garrapatas: El mejor repelente contra garrapatas es el DEET. También es importante rociar la ropa, mochila y otro equipamiento con permetrina, sustancia química sintética que se utiliza mundialmente como insecticida y acaricida, así como repelente de insectos y piojos
  • Utiliza ropa apropiada: Prendas de colores claros, camisas de manga larga, calcetines y zapatos cerrados y pantalones largos metidos por los calcetines.
  • Evita pasar por zonas con hierbas altas, las garrapatas suelen esperar a su hospedador en la parte superior de la vegetación. En este sentido, procura caminar por el centro de los senderos y no sentarte o tumbarte en sus orillas.
  • Revisa diariamente tu cuerpo en busca de garrapatas. Las garrapatas tienen que estar incrustadas en el cuerpo durante 36-48 horas para transmitir la enfermedad, así que la comprobación diaria de garrapatas puede ser una medida de prevención muy útil de la enfermedad de Lyme. Hay que realizar una verificación de la cabeza a los pies, ya que las garrapatas se esconden en el cabello, en las axilas, en la ingle e incluso dentro de los oídos. Hay que examinar también a las mascotas.
  • Dúchate después de haber terminado todas las actividades al aire libre del día.

Sin embargo, las garrapatas no siempre son fáciles de ver. De hecho, es muy posible que la picadura pase desapercibida (muchas personas que contraen la Enfermedad de Lyme no recuerdan que les haya picado una garrapata). Por eso, de cara a un diagnóstico temprano con el fin de que no cronifique, es muy importante conocer los síntomas de esta dolencia y comunicarlos al médico en cuanto aparecen los primeros.

Y aunque las manifestaciones de la Enfermedad de Lyme son tremendamente variadas, entre las más habituales figuran una fatiga extrema, dolores de cabeza de todo tipo, episodios recurrentes de fiebre, escalofríos y sudores nocturnos, mialgías y artralgias, fasciculociones musculares y debilidad, parestesias y síndrome de dolores neuropáticos, trastornos del sueño, disfunción de los nervios craneales, problemas neuropsíquíatrico (como irritabilidad, depresión, ansiedad, ataques de pánico o cambios de humor) o pérdidas cognitivas (pérdida de memoria, dificultad a la hora de efectuar varias tareas a la vez, ralentización del proceso mental, problemas en el discurso y el habla, poca capacidad de concentración, pérdida de habilidades numéricas o pérdida de capacidad visual/espacial).

Un diagnóstico complejo

En cualquier caso, el diagnóstico de la enfermedad de Lyme es realmente complejo y por eso requiere de la atención por profesionales muy especializados. En Biosalud contamos con años de experiencia en su tratamiento. Por eso, si sospechas que puedes estar infectado por Borreliosis, contacta con nosotros.

Disponemos de una prueba específica para el diagnóstico de la enfermedad de Lyme. Además, como la Borrreliosis suele ir acompañada de otras coinfecciones, (como Coxsackie, Bartonella, Babesia, Rickettsia, Chlamydia trachomatis, Chlamydia pneumoniae, Mycoplasma,…), mediante un análisis de sangre, nuestro test también te permite conocer si hay dolencias asociadas, imprescindible para protocolizar tu tratamiento personalizado.

Si quieres conocer más detalles, entra en nuestra sección Tratamiento de la enfermedad de Lyme y descubre más detalles de cómo podemos ayudarte.

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