¿Qué hacer para prevenir la osteoporosis?

Prevención de la osteoporosis

Cuando la osteoporosis se manifiesta con una fractura, es porque hace tiempo que afecta a nuestros huesos. Por eso es tan importante su prevención unas sencillas pautas de ejercicio y alimentación

Como su propio nombre indica, la osteoporosis es una dolencia que provoca que los huesos se vuelvan cada vez más porosos, frágiles, que pierdan fuerza y se rompan con facilidad. Hasta ese momento no se manifiesta, por eso decimos que es la osteoporosis es una enfermedad silenciosa, indolora y sin síntomas externos. Naturalmente, su principal consecuencia las fracturas osteoporóticas, que, a su vez, son la causa de las estancias hospitalarias más prolongadas en mujeres mayores de 45 años.

De hecho, aunque afecta tanto al género masculino como al femenino, se calcula que una de cada tres mujeres de más de 50 años sufrirá al menos una fractura de este tipo a lo largo de su vida. De ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya catalogado la osteoporosis como una de las epidemias de este siglo. Por eso, el Día Mundial de la Osteoporosis, que se celebra el 20 de octubre, busca dar visibilidad a esta enfermedad -a la que no siempre se le presta la debida atención-, enseñando en qué consiste, así como su prevención, diagnóstico y tratamiento.

Pero ¿podemos hacer algo para prevenir esta enfermedad? La alimentación y el ejercicio físico son fundamentales, aunque también es recomendable realizar una densitometría de forma periódica a partir de los 60 años y evitar las caídas.

Medidas sencillas para reducir el riesgo de osteoporosis

Y aunque hay riesgos para la osteoporosis que son inevitables, es necesario hacer hincapié en la prevención y en todos aquellos tratamientos naturales, al alcance de cualquiera, que te pueden ayudar a reducir su riesgo y a fortalecer tus huesos. Estos son algunos de los que te recomendamos desde Biosalud:

  • Hacer ejercicio con regularidad, especialmente, con pesas, ya que al obligar al hueso a soportar una carga o trabajar contra la gravedad induces al cuerpo a producir más células óseas
  • Beber algo de alcohol. Puede sonar extraño, pero es correcto. Y es que beber de tres a seis unidades de alcohol a la semana (no más) ayuda a tu cuerpo a retener el calcio y prevenir la osteoporosis al aumentar los niveles de estrógeno.
  • Restringir el consumo de cafeína, ya que ésta puede provocar cierta pérdida de calcio.
  • Limitar el consumo de proteínas, puesto que un exceso hace que se expulse el calcio. Si esto no se compensa con un mayor consumo de calcio, con el tiempo puede afectar a los huesos.
  • Consumir magnesio. Los estudios demuestran que tiene una importancia fundamental para el fortalecimiento, la preservación y la reconstrucción de los huesos. Incluye en tu dieta frutos secos (especialmente almendras), cereales integrales y brócoli.
  • Tomar un poco el sol, ya que la vitamina D, que depende de la exposición a la luz solar, ayuda a la absorción del calcio en el intestino.
  • Utilizar el vinagre como condimento, ya que ayuda a extraer el calcio de los alimentos cuando se cocina o se consume.
  • Comer una manzana al día, puesto que tienen boro, un mineral que ayuda a que el cuerpo retenga el calcio.

La osteoporosis desde el enfoque de la medicina biológica

En Biosalud llevamos muchos años tratando la osteoporosis. Sin embargo, lo hacemos desde el punto de vista de la medicina biológica, con un enfoque totalmente diferente al de la medicina tradicional. Y es que para nosotros la osteoporosis es un problema de pH; una desmineralización ósea producida por la acidificación del organismo (consecuencia de la alimentación, el estrés o la contaminación electromagnética) y que hace que las reservas alcalinas de los huesos migren a otra parte para compensar esa acidez y equilibrar el pH. Consecuencia: el hueso pierde densidad.

Por eso, lo primero que hacemos en Biosalud es estudiar al paciente, analizar el caso y buscar las causas que han generado la osteoporosis  (hormonales, exceso de estrés, defectos en la alimentación y otras circunstancias). Hacemos siempre un estudio del pH del organismo y un Aminoacidograma, para poder combatir, si es necesario, la acidificación de los tejidos y las deficiencias de algunos aminoácidos, especialmente, los que forman parte del colágeno que hay en los huesos (prolina, lisina y glicina). También se utilizan diversas técnicas radiológicas para el diagnóstico, que además son muy útiles para valorar la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento. La más importante de ellas es la Densitometría.

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