Genéticamente programados para una larga vida

Estamos programados genéticamente para una larga vida: 120 años más o menos. La medicina antienvejecimiento intenta alargar la vida. El debate hoy es cuando tendremos el conocimiento científico necesario para que alcanzar esas edades sea una realidad en el futuro.

Genéticamente programados para una larga vida

La búsqueda de la eterna juventud

Desde una perspectiva puramente científica podríamos afirmar que los años que puede llegar a vivir una persona son 120 años, de hecho se conocen algunos casos, pocos, pero hay personas que han alcanzado tan lóngeva edad o incluso la han superado, como el caso de Antisa Jvichava, una señora de Georgia (Rusia) considerada la persona más anciana del mundo,que en 2010 llegaba a la edad de 130 años. Nacida en el siglo XIX por desgracia falleció finalmente el año 2012 a la edad de 132 años! O tenemos el caso de la señora Gertrude Baines que, sin salirse de esa perspectiva científica, alcanzaba la no menos lóngeva edad de 120 años.

La cuestión no obstante es que no han sido años de “juventud” sino años en los que el envejecimiento de las células y por consiguiente de la piel, hacían perfectamente visibles las marcas que deja el paso del tiempo.

En ambos casos años durante los cuales la vida iba dejando su impronta sobre la piel de las señoras Jvichava y Baines.

Lo que se está debatiendo no es pues la longevidad en sí misma sino la longevidad sin haber perdido un gramo de juventud, de la tersura, de poder disfrutar de una piel casi “eternamente” joven, de eso se está hablando.

Con el conocimiento actual y el avance de la ciencia en el área del envejecimiento, aquellas edades “bíblicas” ya no nos parecen tan objeto de burla ahora, hoy el debate ya no es si es posible llegar a vivir 969 años como Matusalen, sino cuándo habremos alcanzado el conocimiento científico necesario para que alcanzar esas edades sea una realidad en el futuro.

¿A quién no le gustaría prolongar su vida por siglos? Evidentemente una vida prolongada, sí, pero de calidad, que nos pudieramos mirar al espejo sin el temor a recordar como era nuestro rostro cuando éramos jóvenes! Una vida sin temor al envejecimiento.

Somos máquinas biológicas, solo debemos descubrir como funcionamos y ser capaces de reparar los daños para que ese funcionamiento se prolongue más allá de lo que nuestra propia identidad biológica humana nos permite actualmente.

Algunos científicos, médicos eminentes y especialistas en gerontología afirman que ese día llegará, otros opinan lo contrario y existen por supuesto los condicionamientos éticos y filosóficos sobre la cuestión de si nos merecerá la pena algún día poder llegar a vivir mil años, por ejemplo y por soltar un número que ya se pronostica como “posibilidad”.

A mitad de camino entre la ciencia y la ciencia ficción preferimos situarnos nosotros. Ya que, de momento, para combatir el antienvejecimiento existen otros medios clínicos que actúan para revertir los signos claros que acompañan al hecho de vivir.

La medicina antienvejecimiento de Biosalud

En el Instituto Europeo de Medicina Biológica, disponemos de un departamento dedicado exclusivamente a la medicina antienvejecimiento. No podemos ofrecer la longevidad, pero si vivir la vida manteniendo una apariencia por la que parezca que no han pasado los años.

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