Artrosis

La artrosis: degeneración del cartílago

La artrosis, junto con la osteoporosis, implican una degeneración; en el caso de la artrosis la degeneración es del cartílago; en el de la osteoporosis, de los huesos.

Podemos definir la artrosis como una degradación del cartílago que actúa como protector de los huesos de la articulación. Esta degradación llevará a la destrucción final del cartílago y, al desgaste de los huesos, lo que suele ir asociado a un intenso dolor. Se observa que la artrosis tiene mucho que ver con el proceso de envejecimiento. Después de los 70 años, una de cada tres personas presentará artrosis más o menos avanzada.

Artrosis en las manos

También puede presentarse artrosis por desgaste fuerte de las articulaciones, el cuál se puede producir en caso de sobreesfuerzo deportivo, de algún traumatismo o del ejercicio de profesiones en las que haya que cargar pesos o mantener posturas rígidas durante tiempo, y también por sobrepeso.

Hoy en día existe un tratamiento curativo en muchos casos del desgaste articular, y éste es el que aplicamos en Biosalud. Logramos que sean innecesarios los tratamientos para el dolor con antiinflamatorios que nunca van a curar la artrosis, y cuyos efectos secundarios son bien conocidos. En estos casos inyectamos células madre mesenquimales y plasma rico en factores de crecimiento (PRP) intraarticular, estimulando la regeneración del cartílago articular, y tratando como consecuencia la artrosis de caderas o de rodillas.

El envejecimiento patológico de las articulaciones

La artrosis es el envejecimiento de las articulaciones. Por tanto, tenemos que estudiar las causas que producen el envejecimiento. Pero una cosa es el envejecimiento fisiológico y otra el envejecimiento patológico.

Se suele distinguir entre un envejecimiento normal, o fisiológico, por el transcurso de los años, y un envejecimiento patológico, que es el debido a enfermedades agudas o crónicas, factores ambientales, tabaquismo, drogas, alcohol, presencia de tumores, traumatismos físicos, estrés y reacciones secundarias a medicamentos.

En este sentido, es bueno distinguir entre envejecimiento y vejez. La vejez estaría marcada hoy por la edad de jubilación. Al llegar a los 67 años llegamos a la vejez social. En la actualidad la vejez se ha prolongado mucho y suelen ser los 80 años cuando se entra en la ancianidad.

Nuestro organismo va envejeciendo progresivamente, pero la artrosis se presenta en momentos muy anteriores a cuando debería presentarse por la edad biológica de la persona.

Respecto al envejecimiento de las articulaciones, hay que explicar que en las articulaciones, los huesos no tienen contacto directo entre sí. Están amortiguados por el cartílago que recubre las articulaciones (cartílago articular), la membrana sinovial alrededor de la articulación y un líquido lubricante en el interior de las articulaciones (líquido sinovial). A medida que envejece, el movimiento articular se vuelve más rígido y menos flexible debido a que la cantidad de fluido lubricante de las articulaciones disminuye y el cartílago se hace más delgado. Los ligamentos también tienden a acortarse y perder algo de flexibilidad, por lo que las articulaciones se sienten rígidas.

Muchos de estos cambios relacionados con la edad en las articulaciones son causados por la falta de ejercicio. El movimiento de la articulación, y el “estrés” del movimiento, ayudan a mantener el movimiento fluido. La falta de actividad hace que el cartílago se reduzca y endurezca, lo que produce la reducción de la movilidad articular.

¿Cómo se trata la artrosis en Biosalud?

El tratamiento para la artrosis consiste en realizar un estudio de las causas que ocasionan la artrosis en cada paciente para programar un tratamiento personalizado.

En primer lugar, hay que hacer un estudio del estrés oxidativo. En la artrosis inciden varios factores, pero lo primero es estudiar el nivel de producción de radicales libres. Cuando el nivel de radicales libres aumenta se produce el estrés oxidativo. Para paliar el estrés oxidativo, realizaremos un tratamiento antioxidante específico para esa persona en concreto

El organismo se va renovando día a día. La renovación del organismo se logra con las proteínas. Las proteínas, en todas las articulaciones y en el aparato locomotor, se localizan fundamentalmente en el colágeno, que también esté en la piel, los huesos, las articulaciones y todo lo que tiene forma en nuestro organismo. El colágeno nos garantiza la durabilidad de todas nuestras estructuras, incluidas las articulaciones.

Debido a eso, realizaremos asimismo un estudio de los componentes principales del colágeno, compuesto por cadenas de aminoácidos: la lisina, la prolina y la glicina. Analizamos estos aminoácidos previamente para ver si el paciente tiene la cantidad necesaria para renovar esa estructura de colágeno. La no renovación del colágeno produce el envejecimiento patológico, de las articulaciones y de todo el organismo.

Con estos datos podemos protocolizar un tratamiento específico, personalizado, con tratamiento local o tratamiento de dolor o con la aplicación de la medicina regenerativa, por medio del plasma rico en plaquetas o en casos más avanzados con células madre.

Como complemento a estos tratamientos, en Biosalud recomendamos siempre y ya de por vida la ingesta de PhytoESP Diet ART (una cucharada de postre colmada, después de desayuno y cena) y PhytoESP Diet CLG (una cucharada de postre colmada, después de desayuno y cena). De este modo, aportamos cada día los aminoácidos específicos para que nuestro organismo regenere el colágeno que día a día vamos desgastando, y no dejar que reaparezca la artrosis.

El Dr. Mariano Bueno lo explica muy bien en el siguiente vídeo:

Técnicas del plasma rico en plaquetas y de células madre en la artrosis

El tratamiento del plasma rico en plaquetas no es más que una extracción de sangre del propio paciente. Esta sangre que contiene los factores de crecimiento la concentramos. Y esto es lo que inyectamos dentro de la articulación, sobre todo en los casos de artrosis de rodillas y de caderas.

Plasma rico en plaquetas: inyección

En realidad, el tratamiento consiste en la reproducción de un fenómeno biológico: el de una herida; el mecanismo por el cual la herida se cicatriza, es simplemente porque en ella se concentra una cantidad mayor de lo normal de sangre, esa sangre lleva a las plaquetas, esas plaquetas se activan, se rompen, sueltan en la zona lesionada los factores de crecimiento, y hacen que se reproduzca la regeneración celular en dicha zona.

Lo que hacemos con estas técnicas es lo mismo, solo que con una potencia muchísimo mayor, por lo tanto es mucho más efectivo. Ese protocolo terapéutico no solamente consiste en una mayor concentración de plasma, sino que vamos a acompañarlo de factores de crecimiento, que van hacer que el tratamiento sea mucho más efectivo y que la respuesta del paciente sea mayor.

El tratamiento es aplicable sobre todo a los casos de artrosis, en general, y en particular, sobre todo, a los casos en los que el paciente incluso, tiene una indicación quirúrgica, de poner una prótesis.

La ventaja del tratamiento es que no existe rechazo del implante porque es el material sanguíneo propio y exclusivo del paciente, que tiene todo el poder de crecimiento de unas células que aún no se han desarrollado y que al llegar al cartílago lo recuperarán rápidamente, evitando el dolor característico de la artrosis.

Importancia del colágeno en la artrosis

Teresa Figueres, licenciada en Ciencias Biológicas y experta en colágeno, explica la importancia de este nutriente para el buen mantenimiento de nuestro cuerpo, tanto por dentro como por fuera, afirmando que “el dolor articular es una consecuencia directa de la pérdida de colágeno en nuestro cuerpo”.

El colágeno es la proteína más abundante de nuestro cuerpo, está repartido por todo él y es una proteína esencial para su buen funcionamiento. A partir de los 40 años surgen los problemas: las células que producen el colágeno ralentizan su producción. La falta de colágeno, además de producir el dolor articular característico de la artrosis, produce pérdida de densidad ósea. Este cambio en la creación de colágeno que conlleva estas alteraciones o cambios, se suma a la aparición de arrugas dérmicas, varices, pérdida de cabello, caída de los dientes. Es entonces cuando podemos hablar de envejecimiento.

El colágeno empieza a escasear antes en las mujeres que en los hombres debido a la disminución de las hormonas, que tiene como consecuencia pérdida de colágeno. Los deportistas también son un grupo claramente afectado por la reducción de colágeno debido a su actividad, reducción sobre todo en sus articulaciones, por el desgaste, lo que les producirá dolor articular.

Los investigadores han realizado estudios que demuestran que complementar la dieta diaria con colágeno regenera nuestro propio colágeno reduciendo los efectos de su reducción.

Nuestras dietas actuales suelen ser escasas en colágeno, ya que tendemos a tener una alimentación más vegetariana. Para obtener colágeno, podemos hacerlo de las carnes, especialmente de los nervios; también del pescado, de la piel y las espinas, o de las gelatinas que se usan para hacer flanes o postres.

Los beneficios de salud, en especial la reducción del dolor articular, de la ingesta de colágeno, pueden apreciarse transcurridos uno a tres meses de tomar diariamente la dosis recomendada. Estos beneficios han sido chequeados por rigurosos estudios científicos y clínicos.

Nuevo descubrimiento sobre el mecanismo de la artrosis

Ha habido recientemente un estudio sobre el proceso que hace que algunas células del cartílago articular cambien su conducta durante las primeras fases de la artrosis. La velocidad con las que las moléculas de mRNA (ARN mensajero) del cartílago articular son creadas y destruidas es un factor fundamental en el desarrollo de la artrosis.

Investigadores de la Universidad de Liverpool descubrieron este mecanismo que lleva a estas células a dejar de funcionar correctamente, lo cual acaba causando la artrosis.

Puede leerse en La revista Arthritis and Rheumatology este estudio sobre el mRNA en la artrosis.

La conclusión del estudio es que al comparar las células sanas con células con artrosis, se observó que las células del cartílago enfermo de artrosis tienen un número importante de genes en los que el mRNA se destruye más rápidamente que el de las células sanas.

Osteoarticular y regenerativa
¿Te ha gustado el post? Compártelo en tu red social
También puede interesarte


Envía un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios