Alimentación para la prevención de enfermedades: una medicina eficaz

Alimentación y prevención de enfermedades

Los alimentos, además de ser medicina, son un medio de prevención de enfermedades. Así lo consideran la Medicina Biológica e incluso las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Aunque desde diferentes perspectivas, tanto los organismos de control sanitario como la práctica médica holística, coinciden en el riesgo que han supuesto los cambios de alimentación, especialmente en las sociedades occidentales; si bien hay una mayor seguridad alimentaria y han mejorado los niveles, también hay un mayor consumo de alimentos procesados, lo que tienen grandes repercusiones en la salud y en el estado nutricional de las poblaciones.

En su informe “Dieta Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas “ de la Organización Mundial de la Salud, se señala que “La nutrición está pasando al primer plano como un determinante importante de enfermedades crónicas que puede ser modificado, y no cesa de crecer la evidencia científica en apoyo del criterio de que el tipo de dieta tiene una gran influencia, tanto positiva como negativa, en la salud a lo largo de la vida”. Además, advierten de que las recomendaciones nutricionales influyen en la salud de cada persona en el presente, pero también pueden influir para que padezca enfermedades cardiovasculares, diabetes o cáncer.

En este sentido ¿a qué se refiere la OMS cuando habla de enfermedades crónicas que se pueden prevenir? Este organismo habla de la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la osteoporosis y las enfermedades dentales y estima, por ejemplo que en 2020 las enfermedades crónicas representen las tres cuartas partes de las defunciones en todos el mundo y que en 2025, 228 millones de personas padecerán diabetes.

¿Cómo se pueden prevenir estas enfermedades? Las recomendaciones generales indican que:

  • tenemos que incrementar el gasto energético; la reducción de la actividad física es uno de los factores que contribuyen a la obesidad.
  • y reducir el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas y carbohidratos refinados.
  • hay que tener en cuenta los factores biológicos y sociales de cada persona.

La Medicina Biológica como modelo de medicina preventiva

La Medicina Biológica va más allá de las recomendaciones sobre hábitos alimentarios. Considerada como la medicina preventiva del siglo XXI, promueve la participación activa del individuo en su salud, teniendo en cuenta como tal el bienestar físico, psíquico, emocional y ambiental. De hecho, la Medicina Biológica, sin perjuicio de su eficacia en el tratamiento de enfermedades, trabaja con el concepto de salud como ausencia de enfermedad, y se centra en el mantenimiento del buen estado de salud de las personas.

Este enfoque médico holístico se basa en el equilibrio del pH en nuestro cuerpo como medio para que el organismo funcione de una forma adecuada. Unos alimentos nos ayudan a mantener el pH en un nivel algo superior a 7, es decir, más alcalino, y otros provocan la acidificación, que es el estado que tratamos de evitar si queremos vivir sanos.

En general se recomienda que la alimentación sea rica en:

  • alimentos no procesados
  • alimentos que aporten energía y nutrientes
  • alimentos que no provoquen inflamación en el organismo

De una forma más concreta, podemos hacer la siguiente clasificación de alimentos:

Alimentos alcalinizantes con efecto refrescante y relajante en el organismo: patata, frutos secos en pequeña cantidad, las frutas frescas y las hortalizas verdes como la judía verde, la borraja o los guisantes. También, especias como el curry en polvo, el perejil, el cilantro o la salsa de soja y el tamari.

Alimentos que actúan de acidificantes: alimentos ácidos como el vinagre, al miel, la fruta poco madura, el tomate, la grosella, los cítricos o el exceso de fruta dulce, y aquellos productores de ácidos como las carnes, los embutidos, el queso, el aceite vegetal refinado, el café, el té negro el alcohol.

Se da una relación directa entre la inflamación en la enfermedad reumática y la alimentación. Como señala el dr. M. O- Bruker en “Reumatismo: prevención y curación desde un punto de vista integral”, “el desgaste del aparato locomotor sólo puede darse cuando el metabolismo del tejido de las articulaciones, de los tendones, de los huesos y del cartílago se alteran por errores de la alimentación”.

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